Más noticias

Pasión y talento hecho en Honduras

<p>Estudiantes de cinco universidades muestran sus habilidades artísticas.</p>

Son 11 versátiles jóvenes que a diario hacen malabares para distribuir su tiempo entre sus obligaciones universitarias y su pasión por el arte, la música o el deporte.

Los talentosos jóvenes son Sheyla Gonzales de la Usps (Universidad de San Pedro Sula); Luis Felipe Faraj de Unitec (Universidad Tecnológica Centroamericana); William Camacho, Gabriela Hernández, Ruth Flores y Mariella Flores de la UTH (Universidad Tecnológica de Honduras).

Además de Allan Hernández de la Unicah (Universidad Católica de Honduras) y Josué Contreras, Miguel Medina, Ssuelen Ponce y Nery Salinas de la Unah-vs (Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula).

El empeño hace que se destaquen entre los demás. El director del departamento de Medicina de la Unah-vs, Raúl Arita, afirma que estos alumnos representan un orgullo. “La mayoría pertenece a la excelencia académica, son líderes en salones de clases y fortalecen el perfil de la universidad y la carrera”.

Rosani Escalante, catedrática de medicina en la Unah-vs, admira la determinación que tienen y afirma que representan un ejemplo para la juventud. “Son colaboradores y muy disciplinados”.

“Hay mucho talento en las universidades, conozco a Sheyla Gonzales y a Allan Hernández y tienen mucho potencial en la música, da gusto escucharlos”, dijo Alfonso “Fonchín” Flores, director de cultura de la Municipalidad sampedrana.

Orgullo

Sus amigos sienten admiración y respeto por ellos. “Mariella es una excelente persona, sabe combinar bien sus estudios con la práctica de volibol y eso es porque ama este deporte”, expresó María Antonia López, compañera de Mariella en el Club Deportivo águilas.

En vista del futuro prometedor que tienen cada casa de estudio se ha interesado en cultivar las habilidades de estos chicos. Lorna Reyes, directora de mercado de la Uth, explicó que para fomentar el talento de los muchachos todos los años organizan el festival de la canción.

Kathy Fonseca, directora del departamento de orientación y desarrollo estudiantil de la Universidad Privada, dijo: “Impulsamos el talento a través de los programas de becas y en la semana universitaria se ofrece un reconocimiento a los alumnos destacados”. En la Unicah desarrollan la Semana de la vida para promover el potencial artístico y cultural de los estudiantes. “Tenemos el coro universitario en donde hay grandes voces, además la carrera de arquitectura lleva a cabo anualmente el evento Exea para dar a conocer destrezas de los jóvenes en esa área”, expresó Cinthia Sagastume, encargada del departamento de bienestar.

William Camacho: ”He conquistado con la música”

Su interés por la música nació hace ocho años. No tenía idea de cómo tocar una guitarra, pero estaba lleno de emoción por crear las mejores canciones y expresarse.

Comenzó a tomar clases de música los sábados en el instituto La Salle y desde allí empezó su camino como guitarrista.

Coordinar sus estudios de colegio con su pasatiempo le resultaba difícil, pero superó esa etapa con mucho sacrificio, movido por la pasión de enamorar con su música. “Mi familia siempre ha asistido a todas mis presentaciones. Es excelente saber que puedo contar con ellos”.

Asiste a la universidad por la tarde y practica por las noches, “ahora soy más organizado con mis obligaciones académicas”.

La música le ha abierto puertas en el mundo laboral. Ha tenido la oportunidad de participar en varias bandas como Leyenda, Cielo Azul, Capuchino y Toque de Queda presentándose en franquicias y bares. “Es hermoso ver cómo la gente se conecta con nuestra música”. Con una sonrisa en su rostro también afirmó que ha conquistado corazones gracias a la música.

William disfruta todos los géneros, pero el rock es su favorito.

Su mayor sueño es grabar un disco con canciones inéditas; ha escrito aproximadamente 10, pero todas han quedado guardadas en su habitación, sabe de su talento, pero necesita el apoyo de alguien que lo impulse.

Con el deseo de hacer realidad su sueño está formando una banda. “Seremos seis, con una vocalista mujer y un hombre. Aún no sabemos qué nombre ponerle, pero estamos seguros de que muchos escucharán nuestra música, estoy emocionado”.

Sheyla Gonzales: “Mi padre ha sido mi gran maestro”

Cuando Sheyla Gonzales canta eriza la piel de quienes la escuchan. Se destaca como una de las solistas del coro de la Usps (Universidad de San Pedro Sula). La primera vez que estuvo en un escenario fue a los cuatro años en el auditorio del Centro Cultural Sampedrano, representando a su escuela, Academia Americana durante un homenaje.

“La música es mi idioma. Canto en cualquier lugar y momento”.

Su padre José Antonio Gonzales ha sido su gran maestro, a quien admira por su destacado trabajo como profesor de canto. Con el apoyo de él ganó cuatro festivales de la Anepbh (Asociación de Nacional de Escuelas Bilingües de Honduras) y un primer y tercer lugar en el festival Verde corazón de la Usps.

“Gracias a estos triunfos supe que el canto era lo mío, lograba transmitir mi mensaje y la gente se conmovía en cada nota. Sueño con grabar mi disco”. Con excelencia académica, Sheyla está por culminar su carrera de Derecho. Aunque la música es su debilidad, desea desarrollarse como profesional y viajar a España para estudiar una maestría en Derecho Procesal Civil.

Josué Contreras: “Cada partida de ajedrez es un desafío”

La tensión en el ambiente, el trabajo mental que produce hacer la jugada maestra y la sensación de victoria al derrotar al contrincante cautivaron a Josué Contreras (23), quien a los 13 años decidió ser jugador de ajedrez.

Sus inicios fueron en la Liga Copaneca de Ajedrez y sus principales maestros fueron Carlos Javier Romero y Luis García.

“Me apoyaron mucho y me involucraron en campeonatos locales y nacionales, creyeron en mí”, afirmó.

En 2004 su esfuerzo rindió frutos y fue el ganador del tercer lugar nacional en El Progreso, Yoro. En agosto de 2007 ocupó el primer puesto en el campeonato regional del occidente y en 2008 se coronó ganador de cinco campeonatos invictos en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

En el campeonato juvenil regional del occidente conquistó el primer lugar.

“Quiero seguir preparándome para competir en campeonatos internacionales y compartir mis conocimientos con otros”.

Admira a Gari Kaspárov, campeón mundial de ajedrez. Ha puesto a prueba su destreza enfrentándose a computadoras y les ha ganado en varias ocasiones.

Dice que el ajedrez le ha enseñado a tomar sabias decisiones.

En su vida representa un orgullo y le ha permitido ejercitar su capacidad intelectual. En ocasiones ha sido subestimado por su juventud. “Una vez tuve que enfrentarme a un señor de 48 años y cuando me vio me dijo que sería fácil vencerme, pero llegué a la final y el resultado fue un empate. Me sentí feliz”. Debido a sus responsabilidades en la universidad no puede dedicarle el 100% a este juego, pero aprovecha cada momento libre para practicarlo.

Mariella Flores: “El volibol me permitió conocer el amor”

A los 15 años, Mariella Flores desafiaba la autoridad de su padre para acudir a su práctica de volibol en el Itee (Instituto Técnico de Electricidad y Electrónica). Aunque sabía que sería castigada, su pasión por esta disciplina era más fuerte.

Su familia no aprobaba que le dedicara tiempo a este deporte. Ella quería demostrar que era buena e ingresó en el equipo Fireball en 2003, donde se destacó hasta mediados de 2006. El equipo se desintegró y varias jugadoras encontraron el amor, incluyendo a Mariella.

“En un partido conocí a mi esposo y desde entonces él es mi mejor barra. Tenemos seis años de casados”.

Forma parte del Club Deportivo águilas, “Más que un equipo somos una familia”.

En 2007 ganaron el tercer lugar en el primer campeonato nacional de volibol en Tela. En 2008 se llevaron el primer puesto del torneo clausura de Ligavo (Liga de Volibol Sampedrana). En 2009 obtuvo su primer premio como la jugadora más valiosa de la temporada y la historia se repitió en 2011, cuando ganó su segundo premio. Aunque los logros como atleta son muchos, también desea ser madre de cuatro niños, a los que enseñará todas las disciplinas deportivas para que elijan cuál desean practicar.

Nery Salinas: “Deseo participar en los juegos olímpicos”

Su gusto por los deportes acuáticos y su anhelo de competir lo impulsaron a ser atleta de remo y a destacarse en poco tiempo. Hace 10 meses lo practica profesionalmente y tiene seis meses de ser seleccionado nacional.

Se entrena cuatro horas diarias de lunes a jueves y ocho horas el resto de la semana. Su dedicación y amor por este deporte lo obligan a sacrificarse y practicar de madrugada, pero no descuida sus estudios y viaja todos los días desde Puerto Cortés para asistir a la universidad.

“Esto es parte esencial en mi vida, me brinda mucha satisfacción y alegrías”, dijo.

Uno de sus momentos de gloria fue cuando participó en el Campeonato Centroamericano de Remo en San Salvador, El Salvador, en noviembre del año pasado, donde obtuvo la medalla de bronce en categoría individual liviano.

Su sed de triunfo va más allá, aspira representar a Honduras en el exterior. “Deseo participar en los Juegos Olímpicos y mostrar que en nuestro país hay buenos deportistas en distintas disciplinas”.

En su familia es el único aficionado a este deporte acuático, pero cuenta con el apoyo incondicional de todos. Nery continúa preparándose para alcanzar un alto nivel como atleta.

Luis Felipe Faraj: “Ser músico no es ser un vago”

La batería ha sido un imán para Luis Felipe Faraj. Desde pequeñito ha preferido este instrumento y la música. Su hermano mayor Issa Faraj ha sido su más grande inspiración.

A los 12 años, su padre le regaló la primera batería. “Solamente pensaba en tocar. Practicaba tres horas diarias y cuando había visitas en casa mi mamá tenía que callarme”.

En su corazón empezó a crecer la inquietud de formar una banda con su amigo David Pineda. En 2011, el sueño lo hicieron realidad y nació El IV Nivel. Al proyecto se unieron Allan Martínez y Edgar Figueroa. Ese mismo año hicieron su primera gira con Coca-Cola, viviendo la emoción de tocar en vivo ante más de 2,000 personas.

“Son excelentes recuerdos, cada vez que terminamos un concierto y la gente se nos acerca contamos anécdotas de ese momento”, dijo.

Sus mejores recuerdos de sus presentaciones han sido tocando en la iglesia Gran Comisión. “Presentarse en restaurantes es puro negocio, pero hacerlo para Dios va más allá”.

Su anhelo es grabar un disco de música cristiana inédita con El IV Nivel y ofrecer un buen espectáculo musical en el que la gente pueda conocer a Dios.

“Algunos creen que somos vagos, pero detrás de cada presentación hay varias horas de ensayo y otras más para montar y desmontar todo un show”. Agregó que en Honduras se necesita más apoyo para los jóvenes con talento.

Gabriela Hernández: “Nací para cantar”

Su pasión por el canto creció con ella. Gabriela es una artista desde los 4 años, participó en el Festival San Pedro Sula Canta, organizado por la Municipalidad de San Pedro Sula en 2008. No obtuvo ningún lugar, pero se destacó entre las 15 semifinalistas de 250 personas que participaron.

“La música es parte de mi vida. Con el micrófono puedo transmitir emociones”.

Su sueño es estudiar en una importante academia de canto en el exterior, crear una en Honduras y darle oportunidad a niños que compartan su mismo talento.

Los festivales colegiales fueron su primer escenario. Sus maestros le pedían que cantara y representara al Centro Politécnico del Norte.

A los 15 años probó suerte como vocalista de la banda Ruta 3 cantando en franquicias y fiestas privadas. Para su madre Ana Guzmán, aquellos días representaron momentos de angustia porque las presentaciones eran por la noche. Esta situación obligó a Gabriela a detener las presentaciones nocturnas, pero no su sueño.

Gabriela participó el pasado 29 de marzo en el Festival de la Canción UTH 2012 realizado en San Pedro Sula donde ganó el tercer lugar.

Esta joven promesa dice que dedica sus logros a su hermano Cristian Hernández, quien falleció el año pasado.

Allan Hernández: “Mi corazón se desborda en cada concierto”

Pasó de ser un cantante aficionado de karaoke a vocalista de la banda Vértigo. Todo cambió cuando Pedro García -su amigo- llegó a su casa y le propuso crear una agrupación, a lo que Allan contestó: “Démosle viaje”. La banda se formó hace siete meses y cada fin de semana tocan en restaurantes. “No he tenido grandes remuneraciones económicas, pero ver el rostro de la gente cantando y pidiendo ‘otra, otra’ no tiene precio”. Para el joven artista estudiar y cantar no es fácil.

Tres días a la semana practica con su grupo y el resto del tiempo lo dedica a estudiar porque desea ser médico.

Su mayor sueño es triunfar en ambas ramas, curar las dolencias físicas de las personas con la medicina y con la música aliviar las penas del corazón. “Quiero demostrarle a mi familia y al resto de la gente que con esfuerzo se puede llegar muy lejos”.

Suelen Ponce: “La pintura me transporta a otro mundo”

Su vida transcurre entre lienzos, sus manos son capaces de retratar cualquier imagen y aunque sus cuadros no son exhibidos en grandes galerías de arte, su pasión la encierra largas horas en su cuarto.

Un curso sobre las técnicas de pintura en el Centro Cultural Sampedrano ha sido su escuela en esta rama, que cada día busca perfeccionar.

Tiene más de 15 pinturas que adornan su casa.

“Puedo viajar a los lugares más hermosos de este mundo gracias a la pintura”, dijo.

Se proclama protectora de los animales y defiende su derecho a la vida.

“Me gusta pintar a los animales en peligro de extinción y también estampar la realidad de la sociedad”.

En 2008 ganó el tercer lugar en el concurso de pintura efectuado en el Centro Cultural Sampedrano.

Admira al artista Nobuhiro Watsuki, un gran dibujante japonés.

Como artista de la pintura le gustaría ser reconocida y estudiar la carrera de licenciatura en Artes en Francia.

Sus amigos la definen como una persona singular, no es amiga de la tecnología, pero es una verdadera maestra con el pincel.

Sus objetivos son continuar cultivando su talento para cristalizar su sueño y verse entre las grandes de las artes.

Miguel Medina: “Con el baile transmito alegría”

Lleva el ritmo en la sangre. Al escuchar la música, sus pies tienen voluntad propia y él lo disfruta. Miguel Medina dice que con el baile no necesita papel ni lápiz para expresarse. La cadencia de sus movimientos en cada paso les hacen saber a sus observadores lo que imagina o piensa.

Es bailarín profesional desde los siete años. Fue campeón nacional de danza moderna intercolegial en 2006 y 2007 y se proclamó ganador del campeonato nacional de danza moderna.

“La danza me permite ser feliz y transmitirla a los demás. Me emociona y llena de energía”.

A pesar de los grandes momentos que ha disfrutado en el baile, la muerte de su padre, en 2004, y de su abuela, en 2011, marcaron su vida, pero en ningún momento quiso dejar el baile.

“Ellos no hubiesen querido que yo lo dejara. Entonces continué para que desde el cielo se sientan orgullosos de mí”. Su madre juega un papel fundamental en su vida; es quien lo apoya en sus estudios y su pasatiempo. Uno de sus proyectos a corto plazo es abrir con otros colegas una academia de baile en la que las personas aprendan a estar saludables y olviden sus problemas a través del baile.