Padre sirio que enseñó a su hija a reírse de las bombas escapa de la guerra

El padre de la menor grabó un vídeo de él y de su hija en el momento en el que proyectiles caían cerca de su hogar y se hicieron virales.

El padre sirio y su hija cruzó a Turquía con la mediación de las autoridades de este país.
El padre sirio y su hija cruzó a Turquía con la mediación de las autoridades de este país.

Redacción.

Salwa, la niña de 3 años que enamoró a las redes sociales alrededor del mundo cuando su padre jugaba con ella para que no se asustara con el ruido de las bombas en Siria, atravesó la frontera turca.

El portal de "El País" explicó que la familia cumplió su deseo de escapar de Siria en busca de una nueva vida. De acuerdo al medio, lo consiguieron con la mediación del Gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan.

Las autoridades turcas se pusieron en contacto con el padre y los llevaron al país turco. "Estamos lejos de la guerra, no hay explosiones, no hay aviones, no hay muerte. Es un sitio nuevo, no tengo trabajo, pero estoy feliz" relató el padre a la agencia de noticias Anadolu.

Cómo se hicieron virales

Abdullah Mohamed, el padre de la menor, grabó un vídeo de él y de su hija en el momento en el que proyectiles caían cerca de su hogar. En vez de llorar, Salwa miró a su padre y ambos rieron en el sofá mientras seguían los ataques, una escena de 20 segundos que fue publicada en Twitter y se hizo viral.

"Era la festividad musulmana del Eid al Adha (Fiesta del Sacrificio) hace un año y medio cuando Salwa vio cómo los niños disfrutaban de fuegos artificiales en el mismo momento en que hubo de repente un bombardeo", explicó Abdullah, de 32 años.

"La llevé al balcón y ella vio a los niños y los fuegos artificiales. Desde entonces, se cree la historia de que las bombas son fuegos artificiales. Después de unos días, ocurrió lo mismo y aproveché y le conté la misma historia. Ella me creyó", cuenta Mohamed.

"En el vídeo le pregunto si es un avión o un misil. Ella me dice que es un misil. Ya empieza a saber lo que es", dijo el padre.

Pero además de reír con los fuegos artificiales, el padre tenía otra estrategia: la popular canción y vídeo para niños "Baby Shark" con su pegadiza melodía "Baby Shark, doo, doo, doo, doo, doo".

"Ella mira mi reacción para saber lo que está pasando. Si estoy feliz, ella lo está. Si río, ella también... y si me asusto, ella también", afirmó en su momento el padre sirio.

La Prensa