Mentiras que dicen sobre adelgazar haciendo ejercicio

Analizamos algunas de las afirmaciones más engañosas sobre los resultados del ejercicio físico a la hora de adelgazar.

SAN PEDRO SULA.

Adelgazar y hacer ejercicio físico, son dos propósitos que te adentran en un camino que casi siempre es cuesta arriba, el mensaje más extendido para conseguir que empieces, es dulcificar el esfuerzo y magnificar los resultados.

Esto pasa con la salud y con cualquier producto del mercado, pero las diferencias son evidentes. Podrás cambiar de coche, de tele o de operador de móvil, pero vida solo hay una. Dentro de todas las promesas, o de cualquier reclamo publicitario, se esconden mentiras que acabarán en el desánimo de muchas personas. Da igual si ya se han refutado mil veces por médicos, entrenadores, nutricionistas y por deportistas profesionales. Parece que si repites algo muchas veces, acaba pareciendo una verdad, pero no lo es. He aquí algunas de las más extendidas:

1- Para adelgazar, lo mejor es hacer mucho «cardio»
¿Por qué? Independientemente de pensar en lo bueno o lo malo que es hacer mucho entrenamiento «cardio», conviene recordar que tu gran objetivo debe ser el de conseguir que tu cantidad de grasa corporal pierda terreno en favor del músculo, que tiene un consumo calórico mucho mayor y te ayudará a adelgazar.

Un estímulo cardiovascular de larga duración puede que queme muchísimas calorías simplemente por eso, por su duración. Esto no es malo, en absoluto, pero entrenamientos como los famosos HIIT (entrenamientos por intervalos de alta intensidad) se han demostrado eficientes tanto en conseguir un alto consumo de calorías, como elevando el metabolismo hasta muchas horas después de haber realizado el ejercicio. Mucho «cardio» es una herramienta más, no es la mejor ni la única. No necesitas pasar horas y más horas en una cinta o montando en bici día tras día.

2- Para lucir tableta es necesario hacer cientos de abdominales
Por desgracia, nuestro cuerpo no interpreta que cuando hacemos un ejercicio lo hacemos para quitarnos un michelín concreto que no nos gusta. Nuestro organismo no reacciona por impulsos estéticos, aunque sí puedes controlar los grupos musculares que quieres trabajar, seleccionando ejercicios específicos, lo que no puedes es elegir la zona en la que el cuerpo consume la grasa.

Da igual que hagas mil abdominales. Por este motivo, hay personas que cuando consiguen tener un abdomen como les gusta, se les queda cara de pasa y en lugar de decirles lo bien que se les ve, lo que más escuchan es que tienen «cara de enfermo», lo cual es bastante frustrante claro. Para sacar tableta, al margen del ejercicio, normalmente debes tener una dieta muy estricta durante mucho tiempo.

3- Las pesas no valen para adelgazar, al contrario te ponen más grande
La idea de que si coges una pesa te vas a poner como un culturista es pura fantasía. Ni siquiera te vas a poner un poco cachas. El músculo no es una espinilla. No «brota» de un día para otro. Ganar volumen muscular requiere de un trabajo de pesas específico, acompañado de una dieta apropiada para dicho objetivo. Recuerda que el músculo no es tu enemigo, de hecho después de una alimentación adecuada, es tu mayor aliado.

4- Entrenar en ayunas multiplicará mis resultados
Entrenar en ayunas tiene ciertos beneficios, es cierto. Pero no son aplicables a todo el mundo y a cualquier entrenamiento. No es lo mismo que te apuntes a una clase de CrossFit en ayunas a que salgas a trotar veinte minutos. Nada tiene que ver ayunar de manera esporádica a que hagas deporte en ayunas siempre sí o sí.

Algunas personas si hacen deporte con el estómago lleno, vomitan. Otras personas si hacen deporte en ayunas, se desploman. Tómate eso del ayuno con cierta precaución y consulta a tu nutricionista. Es un cajón desastre en el que se mezclan hechos contrastados con grandes mentiras.

5- Haciendo mucho ejercicio puedo permitirme algunos caprichos en las comidas
Esto igual te suena. Es muy típico que cuando alguien que hace deporte de manera regular esté zampándose una palmera de chocolate, alguien diga un «puedes permitírtelo, porque lo quemas». Debe quedar claro, no hay volumen de ejercicio que sea capaz de remediar las consecuencias de una dieta desastrosa.

El cuerpo con veinte años lo aguanta todo, pero un día algo cambia y esa pizza que antes desaparecía, se queda contigo. A largo plazo, siempre, absolutamente siempre, el ejercicio físico debe ir acompañado de una alimentación sana. El cuánto de sana, es una decisión personal. Pero si quieres compensar tus excesos con ejercicio, es cuestión de tiempo que los excesos ganen la batalla.

6- Para perder grasa lo mejor es tonificar tus músculos
La tonificación es un eufemismo utilizado para advertir que prefieres ese kettlebell rosa de 4 kilos en lugar del gris de 10. La realidad es que podrías con el de 14 kilos, pero piensas que eso sería muscular y no quieres, porque en tu caso musculas mucho y no te gusta (punto 3 de este artículo).

La RAE define tonificar como entonar, fortalecer, vigorizar el organismo. Es decir, alguien que quiera entrenar para ser campeón del mundo de halterofilia podría decir que quiere tonificar y estaría tan bien aplicado como alguien que quiere ir a clase de Zumba. Destierra el término tonificar. Quieres una salud más fuerte. ¿Es tan raro?

7- Para potenciar resultados es mejor utilizar suplementos deportivos
Cualquier suplemento legal y/o sin efectos secundarios, tiene unos beneficios muy limitados. Que celebrities y deportistas profesionales publiciten determinados productos, en ningún caso quiere decir que sus resultados se deban a ellos. A veces ni los consumen. Con esto no quiero decir que no valgan para nada y que todo sea cuento chino, pero déjalos para más adelante.

El orden lógico sería, nutrición, ejercicio, adherencia a esta rutina y después, quizás, suplementación. Si quieres profundizar repasa en el siguiente enlace los suplementos deportivos más populares.

8- Hay métodos de entrenamiento que me garantizan perder un número de kilos en un tiempo récord
Intenta no imponerte modelos a seguir buscando estos casos extremos. O mucho me equivoco o no tienes ni el tiempo, ni los profesionales, ni el presupuesto necesarios para que en dos meses te transformen de arriba abajo. Aunque así fuera ¿qué ocurre después?¿Serías capaz de mantener ese nivel de auto exigencia y sacrificio mucho más tiempo?

9- Caminar es un ejercicio perfecto para adelgazar
No paran de vender los 10.000 pasos como el remedio infalible contra los kilos de más. Hay que insistir en ello, caminar es muy saludable, es muy recomendable, por supuesto que quema calorías, pero caminar no es suficiente.

No es un ataque a los que caminan, de hecho no dejes nunca de hacerlo y llegado un momento de nuestras vidas, caminar no solo es más que suficiente, sino que probablemente sea el único ejercicio que podamos realizar, pero mientras tanto, haz más cosas y trabaja específicamente la fuerza.

10- Para adelgazar, se necesita una dieta equilibrada y ejercicio moderado
Dieta equilibrada es un territorio demasiado amplio, muchas personas necesitan más concreción, pero hablemos del ejercicio. Para adelgazar necesitas un ejercicio adecuado para tus objetivos y tu estado de forma. No sé si es moderado o extremo, lo más normal es que se encuentre en un punto intermedio. Con días moderados y días muy duros.

Entre todas estas mentiras o verdades a medias, hay un denominador común y no es otro que la falsa idea de que vas a adelgazar con esfuerzos moderados, tonificando, con resultados espectaculares que se notarán en poco tiempo, gracias a una combinación mágica que te ofrecen con garantía de éxito. El proceso dura meses, hay días muy duros en los que parece no hay avances pese a todo el esfuerzo que le pones. Y requiere constancia. Te puede sonar mal, pero merece tanto la pena que no te arrepentirás.

La Prensa