Las nueces no deben ser retiradas de la dieta aunque tengan muchas calorías

Las nueces son ricas en omega-3, ayudan a regular el transito intestinal e incluso ayudan a nuestra piel.

SAN PEDRO SULA.

Todos los frutos secos (sin tostar, ni con sal y azúcar) son la incorporación perfecta a nuestra dieta, ya que nos encontramos ante un alimentos repleto de grasas saludables que ayudan a que todo funcione «como un buen engranaje».

Y, dentro de la lista de estos alimentos, las nueces son uno de los frutos secos con más beneficios. Nuria Fernández, nutricionista de los Centros Metropolitan, enumera los beneficios generales de las nueces:

- Favorecen la relajación muscular, gracias a los minerales que las componen, que intervienen en la transmisión del impulso nervioso y actúan como antioxidante, previniendo el estrés oxidativo. Esto las vuelve ideales para los deportistas.
- Tienen beneficios vasculares, dados por el aminoácido L-arginina, que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
- Son antiinflamatorias, gracias a las grasas de origen vegetal omega-3.
- Restauran la humedad de la piel, por la presencia de Vitamina E en su composición.
- Regulan el tránsito intestinal, por su aporte de fibras que combaten el estreñimiento.

Las nueces, sinónimo de dieta equilibrada
Una contradicción que encontramos con frecuencia es que, aunque sean un alimento lleno de beneficios, muchas veces se retiran en la dieta de personas que están llevando una restricción calórica. La dietista-nutricionista María Neira explica que esto ocurre porque se suele asociar que los alimentos con mayor aporte son los que más engordan, pero que, sin embargo, esto no es así.

«Es importante valorar los alimentos de forma global: los nutrientes que aportan, su poder de saciedad, la palatabilidad, su metabolización, etc. Y las nueces, igual que otros frutos secos, pueden formar parte de la alimentación de aquellas personas que buscan mejorar su composición corporal», dice la profesional.

Nuria Fernandéz refuerza esta idea, explicando que si queremos perder peso, la solución no es eliminar de nuestra dieta alimentos como las nueces, sino adoptar una dieta equilibrada y variada. «Debemos evitar el exceso de alimentos ultraprocesados, así como el exceso de sal, azúcar y grasas saturadas que se suele encontrar en este tipo de alimentos en proporciones que en muchas ocasiones ni siquiera somos conscientes que están presentes», advierte.

Cómo conservar nueces de manera correcta
Se suele decir que las nueces, si no se conservan de manera adecuada, pueden ser tóxicas. Esto, explica la nutricionista de Metropolitan es referido a las nueces que ya están peladas, ya que «las nueces contienen grasas poliinsaturadas omega-3 que podrían generar ciertos compuestos tóxicos en las nueces». Explica María Neria que, como todo alimento, deben ser conservadas con las medidas de seguridad adecuadas.

«Si estamos hablando de nueces, en las que van con cáscara controlaremos la integridad de las cáscaras, que no tengan roturas, manchas, orificios y que la coloración sea la propia. En caso de consumirlas ya peladas, vigilaremos que no estén demasiado resecas y que presenten el aspecto habitual», recomienda Neria.

La Prensa