Un buen desayuno, para tener un buen día  

Se nota cuando los niños desayunan, se muestran con más energía y mayor concentración en las clases.

SAN PEDRO SULA.

Desayunar bien, es la clave para tener un excelente rendimiento durante el día, ya que es el alimento que abre una nueva etapa en el diario vivir. Después de 8 horas de sueño, este será el encargado de activar todo nuestro sistema.

Mejor con Salud, en una nota digital de 2019, sobre la importancia del desayuno, puntualizó que el desayuno debe aportar el 25 % de nuestra ingesta calórica diaria y que este debe contener lácteos, frutas, cereales o pan integral, huevos, algo de queso, algo de carne, café o infusiones.

Es esencial comer pan y frutas, evitando los excesos, para prevenir a nuestro cuerpo de grandes cantidades de azúcar y grasas saturadas.

Los beneficios de desayunar son:mantener un peso corporal, mejorar el rendimiento físico y escolar, mejorar la concentración y el comportamiento, aumentar el rendimiento y la productividad en el trabajo, mantener un buen crecimiento y desarrollo, contribuir a mantener la buena salud.

Establecer horarios de alimentación y ser constante, es lo ideal, ya que tu metabolismo se adapta y te da un mejor estado de ánimo.

El rendimiento académico
Se nota cuando los niños desayunan, se muestran más despiertos, por ende, con más energía y mayor concentración en las clases, expresó la pedagoga Joselin Chacón.

Un niño que no desayuna, se desespera a que llegue la hora de la merienda y, por lo tanto, no realiza las actividades a cabalidad, como el resto de los alumnos que sí desayunan y está más “despierto” en el sentido de poner atención a las clases.

Chacón detalla, "cuando los niños están en esta situación pueden tener diferentes comportamientos. Desde el llanto, peleas, o bien, sueño". Estos niños no terminan las actividades o prestan la debida atención a la clase. Otros, optan por sacar su comida y ponerse a comer dentro del aula, porque no aguantan el hambre. Lo hacen sin consentimiento del maestro, si el niño está entre un rango de edad de 6 a 7 años. En cambio, con niños entre las edades 8-12, se ven molestos o desesperados, finalizó Joselin.

El desayuno perfecto debe contener calcio, vitaminas y fibras, para el desarrollo y buen funcionamiento del cerebro.

La leche, el yogur y los quesos nos brindan el calcio, las frutas o los jugos de frutas nos dan un buen porcentaje de vitaminas y el pan es la fibra.

La Prensa