Actividades deportivas para algunos trastornos psicológicos

Regular tu cuerpo para aprender a controlar tu mente es posible gracias a la actividad física y la constancia.

SAN PEDRO SULA.

Mayor autoestima, mejor humor o más confianza en uno mismo son algunos de los innumerables beneficios que la práctica habitual de deporte tiene sobre la salud mental. El equilibrio entre mente y cuerpo es esencial aún más cuando se padece un trastorno psicológico.

“Desde el punto de vista de la psicología nosotros pertenecemos al ámbito de la salud mental y cualquier aspecto que la pueda potenciar es de nuestro interés”, explica Rafael San Román a EFEsalud, psicólogo de la plataforma Ifeel, acerca de cómo surge la idea de este estudio.

El informe se basa en el conocimiento de los expertos de ambas entidades y en los estímulos percibidos por los pacientes que acuden a su servicio. San Román incide en que es importante conocerse a uno mismo, tus metas y límites, ya que no todas las actividades deportivas son adecuadas para cualquier persona.

“La cuestión es encontrar qué tipo de ejercicio le va bien a cada uno en función del objetivo que persiga”, comenta el experto.

La clave para el psicólogo a la hora de proponer la actividad física como un complemento al trabajo terapéutico es no dejarse guiar por recetas estereotipadas que puedan ser aplicables a cualquier persona.

Las características del individuo, el objetivo que persiga y su contexto son elementos a tener en cuenta a la hora de recomendar una actividad física. La clave entre la salud mental y el deporte está en la perseverancia y en la correcta elección de la actividad según el trastorno que se padezca .

Un deporte para cada problema

-Ansiedad-Yoga: Esta disciplina tanto física como mental que ayuda a controlar la respiración, gestionar las emociones y conseguir consciencia sobre el cuerpo.

-Depresión-Boxeo: Ya sea en el ring o contra un saco se liberan grandes cantidades de endorfina, un refuerzo natural del estado de ánimo. Además, potencia la confianza y la autoestima.

-Ataques de pánico- Pilates: esta actividad ayuda a aquellos que son propensos a los ataques de pánico a dominar su cuerpo y a controlar los impulsos. Aporta capacidad de concentración, útil ante un posible ataque de pánico.

-Insomnio-Running: para este tipo de patologías resulta muy beneficioso practicar deportes como el running. Mejora la circulación sanguínea y la frecuencia cardíaca que permite que el cuerpo se relaje y facilita el descanso.

-Falta de habilidades sociales-Deportes en equipo: las dificultades de interacción con los demás están relacionadas con la falta de destrezas comunicativas y problemas de autoestima. Deportes como fútbol, baloncesto o voleibol son ideales para mejorar las relaciones sociales. Los mensajes sencillos y claros son clave en este tipo de prácticas.

-Dificultades con la soledad-Natación: la natación es un deporte que se practica de manera individual, por eso puede ser conveniente para aquellas personas que no toleren bien estar solas. Aísla del exterior y ayuda a centrar la atención en uno mismo en un espacio en el que estamos solos.

-Problemas de pareja-Bailes de salón: cualquier deporte en pareja puede resultar eficaz, pero los bailes de salón son los mejores aliados. Fomentan el contacto físico, la coordinación de ambos, pueden ser divertidos y mantiene a la pareja entretenida en una acción compartida y no discutiendo.

-Baja autoestima-Ciclo indoor: el deporte en general resulta muy beneficioso para los problemas de autoestima. Favorece la producción de neurotransmisores relacionados con el placer, relaja y ayuda a tener un cuerpo más tonificado. Todo esto mejora la manera en la que nos vemos. Ciclo indoor ayuda a quemar grasa y tonificar mientras disfrutas de un rato en compañía y música.

-Duelo-Karate: para aquellos que han perdido a un ser querido resulta beneficioso practicar deportes como karate. Ayuda a descargar emociones y favorece el anclaje en el aquí y ahora.
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)-Taichi: el Taichi requiere un entrenamiento riguroso, una alta concentración, coordinación y control sobre el cuerpo. Desarrollar estas capacidades es muy beneficioso para el abordaje del TDAH.

La Prensa