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Una siesta en la tarde podría bajar la presión arterial

Por cada hora de siesta, la presión arterial sistólica se reduce en un promedio de 3 mm Hg

Dormir la siesta disminuye el riesgo de eventos cardiovasculares.
Dormir la siesta disminuye el riesgo de eventos cardiovasculares.

Estados Unidos

¿Desea un hábito diurno que aumente su energía y que también podría beneficiar a su presión arterial? Haga una siesta, sugieren unos investigadores.

"El sueño en medio del día parece reducir los niveles de presión arterial en la misma magnitud que otros cambios en el estilo de vida", señaló el doctor Manolis Kallistratos, cardiólogo en el Hospital General Asklepieion en Voula, Grecia.

Por cada hora de siesta, la presión arterial sistólica se reduce en un promedio de 3 mm Hg, encontraron los investigadores. La presión arterial sistólica (la cifra superior en una lectura de la presión arterial) es la fuerza de la sangre en las arterias cuando el corazón late. La presión diastólica (la cifra inferior) es la fuerza entre latidos cardiacos.

Tomar un antihipertensivo de dosis baja, por ejemplo, puede reducir el nivel en un promedio de 5 a 7 mm Hg, mientras que una siesta puede reducir la presión arterial general en un promedio de 5 mm Hg, apuntaron los autores del estudio.

"Estos hallazgos son importantes, porque una reducción en la presión arterial de incluso apenas 2 mm Hg puede reducir el riesgo de eventos cardiovasculares, como un ataque cardiaco, en hasta un 10 por ciento", aseguró Kallistratos.

En el estudio, los investigadores recolectaron datos sobre 212 personas, con una edad promedio de 62 años, cuya presión arterial sistólica promedio era de 130 mm Hg. Alrededor de una cuarta parte de los participantes fumaban y/o tenían diabetes tipo 2.

Los investigadores compararon la presión arterial a lo largo de un día entre los que hicieron una siesta de unos 49 minutos en medio del día y los que no. El estudio también tomó en cuenta factores como el consumo de alcohol, café y sal, los niveles de actividad física de los participantes, y su edad, sexo y medicamentos.

Los participantes del estudio usaron monitores de la presión arterial para monitorizar sus lecturas durante un día normal de 24 horas. En ese periodo, los que tomaron la siesta tenían una presión arterial sistólica promedio más de 5 mm Hg más baja que los que no la tomaron, mostraron los hallazgos.

En general, las personas que durmieron la siesta tenían unas lecturas más favorables (de 128.7 sistólica/76.2 diastólica) que las que no (de 134.5 sistólica/79.5 diastólica), reportaron los investigadores.

"Obviamente no queremos animar a que las personas duerman durante horas y horas durante el día, pero por otro lado, no deberían sentirse culpables si pueden tomar una siesta corta, dados los beneficios potenciales para la salud", comentó Kallistratos en un comunicado de prensa del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology, ACC).

La hipertensión afecta a casi la mitad de los adultos estadounidenses, aunque muchos no saben que sufren de la afección. La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo del ataque cardiaco y el accidente cerebrovascular.

Los hallazgos del estudio se presentarán el 18 de marzo en la reunión anual del ACC, en Nueva Orleáns. Las investigaciones presentadas en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

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Para más información sobre la hipertensión, visite la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).