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Leerles a los niños ayuda en su aprendizaje

Un reciente estudio le recomienda a los padres leerle eventualmente a sus hijos por unos 15 minutos en voz alta.

La literatura nutre el proceso de adquisición de lenguaje y lo amplía. Es bueno leerle a los bebés desde que están en el vientre materno.
La literatura nutre el proceso de adquisición de lenguaje y lo amplía. Es bueno leerle a los bebés desde que están en el vientre materno.

EUA.

No siempre se encuentra el tiempo de leerles a sus hijos, pero a veces no hace falta dedicarles una gran cantidad para ayudarles.

Un estudio reciente indica que si les leemos en voz alta unos 15 minutos al día, los está ayudando mucho.

De los 500 padres y niños consultados, solo un 28% de los menores a los que se les lee periódicamente dice haber tenido una experiencia frustrante al querer aprender a leer. En cambio, al consultar a los niños cuyos padres no les leen nunca, el 52% dijo sentirse frustrado en ese campo.

Los padres no deben olvidar que la lectura es algo sumamente complejo.

Los niños no solo deben aprender a reconocer y a dibujar letras, palabras y frases, sino también a hilar todas esas palabras para construir una historia y poder imaginar lo que están leyendo.

Algunos consejos breves para acompañar a los niños en este proceso:

- Cuando elija un libro o una revista para leer con ellos, procure tomar un contenido que les interese a los pequeños, no a usted. No importa tanto si es una historieta o un libro más bien científico sobre un tema. Lo crucial es que les genere interés.

- Para comenzar a leer, lo ideal es tener libros de letras grandes, palabras sencillas y muchas imágenes en los que no haya demasiadas palabras separadas en sílabas.

También es bueno que la historia pueda entenderse siguiendo los dibujos.

- La alternancia de roles en casa puede ser un gran aliciente. Por lo general, los niños están en el jardín de infantes o en los primeros años escolares con maestras, así que no está de más que en casa sean los padres los que se sienten a leer un rato con ellos.

El “Papá lector” también puede ser un buen modelo para los pequeños.