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Tanto caminar como hacer ejercicio se vinculan con menos insuficiencia cardiaca en las mujeres mayores

La insuficiencia cardiaca es la principal causa de hospitalización en las personas de a partir de 65 años de edad

El ejercicio físico ayuda a la mujer a tener una buena salud cardiaca.
El ejercicio físico ayuda a la mujer a tener una buena salud cardiaca.

Estados Unidos

Mientras más camina una mujer de mediana edad o mayor, menos probable es que sufra de insuficiencia cardiaca, revela un nuevo estudio de gran tamaño.

La insuficiencia cardiaca es la principal causa de hospitalización en las personas de a partir de 65 años de edad.

Los investigadores afirman que sus hallazgos son un hito, y que implican a mujeres postmenopáusicas por lo demás sanas de 50 y 70 años de edad. El estudio siguió los hábitos de ejercicio y la salud cardiaca de más de 137,000 mujeres desde principios de los 90.

"Se trata de un hallazgo importante, dado que la mayoría de los adultos pueden realizar actividades de caminata a lo largo del día, y con frecuencia lo hacen como parte de las actividades usuales de sus vidas cotidianas sin necesariamente haber planificado caminar como parte de una rutina de ejercicio", comentó el autor principal del estudio, Michael LaMonte, profesor asociado de investigación en la Facultad de Salud Pública y Profesiones de la Salud de la Universidad de Buffalo, en Nueva York.

Aunque caminar más fue mejor, la intensidad del ejercicio no fue un factor importante en la reducción de los riesgos de insuficiencia cardiaca, encontró el estudio. Eso sugiere que la cantidad de actividad, y no cuánto esfuerzo requiere, fue la clave de la prevención de la insuficiencia cardiaca en las mujeres mayores que se estudiaron.

Los nuevos hallazgos tienen implicaciones significativas para la salud pública, porque se prevé que la cantidad de personas de a partir de 60 años se haya duplicado en Estados Unidos en 2035, y que la cantidad de mujeres supere a la de los hombres 2 a 1.

"No me sorprendería si se reportaran hallazgos similares en los hombres", dijo LaMonte, y añadió que se necesita más investigación para confirmarlo.

En promedio, las participantes del estudio tenían 63 años de edad. Todas reportaron el tipo, la duración y la intensidad de su actividad física. Se les hizo un seguimiento durante un promedio de 14 años.

En ese periodo, 2,500 experimentaron insuficiencia cardiaca.

Los investigadores también se enfocaron en un subgrupo de mujeres que habían sufrido previamente de dos tipos de insuficiencia cardiaca: de fracción de eyección reducida (ICFEr) o de fracción de eyección preservada (ICFEp).

La ICFEr es una forma peligrosa de insuficiencia cardiaca que ocurre cuando el músculo es demasiado débil como para contraerse con suficiente potencia. En general, la ICFEp es menos grave y ocurre cuando el corazón se rigidiza y pierde flexibilidad. Es más común en las mujeres mayores y en las minorías.

En el periodo del estudio, 451 mujeres experimentaron ICFEr, y otras 734 tuvieron ICFEp.

El estudio encontró que cuando se trata del impacto del ejercicio en general en la protección cardiaca, más es más.

Por ejemplo, cada 30 a 45 minutos que una mujer participaba en algún tipo de actividad física reducían su riesgo general de insuficiencia cardiaca en un 9 por ciento, en comparación con las mujeres que nunca hacían ejercicio.

Se observaron casi los mismos efectos protectores para la ICFEr y la ICFEp.

Las mujeres que cumplían las directrices semanales recomendadas de caminar con intensidad moderada tenían un riesgo de insuficiencia cardiaca un 30 por ciento más bajo. Las directrices sugieren 150 minutos por semana caminando a paso vivo.

Está por verse si caminar incluso más se traduciría en unos beneficios incluso mayores para la salud del corazón. LaMonte dijo que su equipo no abordó esa pregunta de forma específica.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 5 de septiembre de la revista Journal of the American College of Cardiology: Heart Failure.

El Dr. Gregg Fonarow, director del Centro de Cardiomiopatía Ahmanson-UCLA en Los Ángeles, revisó el estudio.

Dijo que la investigación actual está entre las de mayor tamaño en mostrar alguna vez una asociación entre unos niveles crecientes de actividad física en las mujeres y un riesgo más bajo de insuficiencia cardiaca.

La conclusión, señaló Fonarow, es que "la actividad física, junto con mantener un peso corporal sano, una presión arterial sana, unos niveles sanos de colesterol y no fumar está entre las formas más efectivas de que hombres y mujeres mantengan la salud del corazón y prevengan la insuficiencia cardiaca".

Más información

Para más información sobre el riesgo de insuficiencia cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).