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Los niños deben comer de todo para estar saludables

La alimentación de su hijo debe ser servida con extrema vigilancia. Asegúrese de darle las porciones que necesita

No existen reglas que restrinjan qué deben comer los niños y qué no. Todo es beneficioso para su buen desarrollo, pero debe regularse la cantidad.
No existen reglas que restrinjan qué deben comer los niños y qué no. Todo es beneficioso para su buen desarrollo, pero debe regularse la cantidad.

San Pedro Sula, Honduras

La OMS, Unicef, el Ministerio de Salud y asociaciones pediátricas a nivel mundial mantienen el consenso de que el mejor alimento para un bebé es la leche materna.

Pero, ¿hasta qué momento la lactancia es recomendada por los pediatras? Le mostramos algunas recomendaciones del médico Óscar Gerardo Banegas, de la Policlínica Hondureña:

La leche materna puede tomarse en un período que dure al menos de 0 meses a dos años; sin embargo, lo mínimo que un pequeño debe tomar este excelente alimento es seis meses.

Mientras el niño se encamina en el proceso de crecimiento y aún siga siendo amamantado, la leche debe ser complementada con otros alimentos. “Mitad y mitad de la dieta entre leche y comida”, sugiere el doctor Banegas.

A partir de los 12 hasta los 18 meses, la leche deja de ser la completa alimentación del menor y se utiliza ya como un suplemento de la comida.

Entre los 18 a los 24 meses ya se empieza a darle alimentos triturados, e incluso algunos en trocitos con moderada cantidad que le permita al niño sentirse lleno y tranquilo, de esa manera su bebé ya va conociendo algunos gustos diferentes.

“Lo ideal es que cuando va a enseñarle a sus niños a comer alimentos diferentes a la leche lo haga de manera ordenada, presentándole un alimento a la vez y hacer que lo pruebe al menos tres veces y luego tratar con un alimento distinto” agregó.

Es necesario que observe siempre el comportamiento o los gestos de su hijo; si manifiesta algo extraño o luce como decaído o sin deseos de comer puede ser que algo no anda bien con él. No dude en llevarlo a su pediatra porque puede que tenga síntomas de alguna enfermedad.

El pediatra Banegas explica también que el niño debe ser el gestor del conocimiento y de la cantidad de alimentos que puede comer para que él mismo disfrute la experiencia de algo nuevo y aprenda por sí solo.

La rapidez con la que el niño va desarrollándose en el proceso de alimentación no lo dicta usted como madre o tutora, lo dicta el niño.

Algo ideal, refiere, para la alimentación de los menores es no agregar condimentos a las comidas para que sea natural, incluso no deben tener colorantes ni preservantes.

Los niños que ya van al preescolar ya han alcanzado la madurez de su órganos y necesitan alimentos que se adapten a la nueva carga energética que tendrán.

Según el doctor Banegas, no hay alimentos específicos que ayuden a una mejor concentración, pero sí existe una variedad de opciones que proporcionan las proteínas y minerales que el cuerpo de su niño necesita para permanecer saludable; por ejemplo, los vegetales verdes dan hierro.

La alimentación del bebé se reduce a simples pasos que deben seguirse: de licuados pasa a papilla, luego a puré hasta que llega a un tiempo en que puede comer las porciones completas en comida.

No hay límites sobre qué alimentos debe o no debe comer el niño “debe comer de todo, la proporción es lo que debe aprender el padre a darle” describe el médico.

Conozca más

Apetito y hambre Son dos conceptos diferentes. Apetito: es el deseo de comer algo. Hambre: es la necesidad en el estómago de comer.

REFLEJO DE EXTRUSIÓN LINGUAL.Según la Asociación Española de Pediatría es el reflejo que les hace echar la comida fuera de la boca.

Los alimentos ricos En hierro ayudan a sus niños a prevenir la anemia causada por la carencia de glóbulos rojos en el organismo.

La salud dental Es igualmente necesaria y permite al niño evitar a temprana edad la aparición de caries y manchas en los dientes.