Más noticias

Nadie se responsabiliza por fuga de presos hondureños en Támara

Militares se excusan en que no tienen el control total de la seguridad del recinto y la Policía Penitenciaria aduce que las FFAA tienen controles estratégicos.

César A. Torres; Osman A. Canales; Marco A. Figueroa; Henry M. Fúnez; Bayron C. Osorto; Santos T. Ordóñez; Roger A. Alvarado y Osmin Sánchez C. son los prófugos.
César A. Torres; Osman A. Canales; Marco A. Figueroa; Henry M. Fúnez; Bayron C. Osorto; Santos T. Ordóñez; Roger A. Alvarado y Osmin Sánchez C. son los prófugos.

Tegucigalpa, Honduras.

“En el tercer muro perimetral o externo está compartida la responsabilidad, un sector lo cuida Fusina (Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional) y el otro sector los policías penitenciarios”, agregó.

El coronel afirmó que el hecho se produjo entre las 2:30 y las 3:00 pm, cuando los reclusos jugaban fútbol, y en el que se generó una pelea, por lo que las autoridades penitenciarias solicitaron el apoyo de los militares, enviando a diez soldados que ayudaron a restablecer el orden.

Sostuvo que en ese momento un recluso, haciendo uso de una escalera, la colocó a diez metros del torreón resguardado por los policías penitenciarios y a 40 del resguardado por los soldados.

Dijo que uno de los soldados observó el intento de fuga y le ordenó a su compañero que fuera a detenerlo, mientras él hizo los dos disparos para alertar la fuga, acto seguido uno de los policías también hizo los dos disparos.

“Cuando llega la fuerza de reacción, ya está capturado por nuestro centinela, ¿y cómo es que son culpables nuestros soldados? Se preguntó.

Al consultarle si los reclusos fugados también saltaron el muro, reiteró que “no, no salieron por allí, el único que iba a saltar fue capturado por nuestros soldados y dieron la alarma”.

¿Por dónde salieron, cómo salieron, disfrazados de qué salieron? Es responsabilidad de la Policía Penitenciaria, reiteró.“Ya han tomado como caballito de batalla echarle la culpa a nuestros soldados cuando ellos son responsables del movimiento de cada reo dentro de la Penitenciaría Nacional”, reclamó. Aseguró que “si nosotros tuviéramos totalmente (el control) allí, no hubieran fugas”.

Los soldados y oficiales asignados a los anillos de seguridad de la cárcel tienen órdenes precisas de no permitir ningún ilícito. Explicó que la fuga de los siete restantes se conoció “cuando pasan lista los policías penitenciarios ya les faltan siete, por dónde salieron si el portón es responsabilidad de ellos, de entrada y salida, el módulo interno para que salgan es responsabilidad de ellos, el primer anillo de seguridad es de ellos, nosotros solo tenemos la mitad a solicitud de ellos, la mitad del muro externo”. Recalcó que los 40 soldados fueron enviados para reforzar la seguridad de la cárcel, “pero ellos nos han pedido dónde reforcemos nosotros, a solicitud de ellos solo estamos en la mitad del muro exterior”.

Los militares son los encargados de resguardar cuatro torreones, en cada uno de ellos se encuentran dos elementos. “El reo estaba saltando cerca de donde estaba el policía penitenciario”, enfatizó.

Investigación

El Ministerio Público ya tiene un informe preliminar relacionado a la fuga de los reos.

“Ya hay un informe preliminar relacionado con la fuga de los reos, que está en manos de la Fiscalía porque se puso la denuncia para que se investigue al privado de libertad que fue recapturado, a los militares que estaban en servicio y a los guardias penitenciarios”, dijo Pantaleón López Aguilar, director del principal centro penitenciario del país.

Expresó que lo que ocurrió fue que se dio un motín en Diagnóstico, “donde no hubo nada que lamentar porque la Policía nuestra actuó de inmediato como siempre lo ha hecho y ellos (los fugados) aprovecharon de que nosotros estábamos en otro lado para no reaccionar y fue cuando se dieron a la fuga por la posta 8 y 9, donde habían en resguardo dos soldados del Ejército y en la posta 9 había un policía penitenciario”.

Revelaron que durante la fuga anterior en donde escaparon seis peligrosos reclusos, entre ellos el asesino del periodista Georgino Orellana, se había suspendido a ocho soldados, pero mediante las investigaciones se determinó que eran inocentes del acto.