Otro niño es asesinado con saña en La Pradera de San Pedro Sula

Keneth Alejandro Castellanos, de siete años, estaba desaparecido desde el lunes. Fue torturado y asesinado a disparos.

Keneth Alejandro Castellanos cursaba el segundo grado en la escuela Primero de Febrero.

San Pedro Sula, Honduras

A un poco más de 24 horas de haber sepultado a Antony Castellanos (13), su hermanito Keneth Alejandro Castellanos, de siete años de edad, era encontrado sin vida en un solar baldío de la colonia La Pradera, al sureste de San Pedro Sula, Honduras.

El pequeño corrió la trágica suerte de su hermano quien fue raptado y asesinado con saña junto a otro menor y cuyo cuerpo fue encontrado la mañana del pasado lunes en las cañeras del ingenio Santa Matilde.

El crimen de Antony despertó las alarmas en las autoridades, debido a que en menos de un mes, siete menores residentes en la zona fueron asesinados en circunstancias similares.

Con el crimen de Keneth Alejandro suman ocho los asesinatos de menores en la colonia La Pradera, siendo las autoridades solo unos espectadores más del dolor y terror que abate a los pobladores de esa colonia.

Hasta la fecha, las autoridades solo han anunciado la conformación de un equipo interinstitucional para investigar los crímenes que según Marlon Miranda, jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), son cometidos por pandilleros, en represalia por la negativa de los menores de integrarse a la mara.

Doloroso hallazgo

El pequeño Keneth Alejandro desapareció desde el pasado lunes, cuando agarró su bicicleta y salió a dar una vuelta por la colonia en busca de su hermano Antony. El niño cursaba el segundo grado en la escuela Primero de Febrero de la colonia Satélite.

Fue el lunes por la noche cuando la familia se enteró del asesinato de Antony cuyo cuerpo yacía en la morgue. Tras darle sepultura el pasado miércoles se enfocaron en la búsqueda de Keneth Alejandro pero ayer confirmaron lo que tanto temían.

En horas de la tarde fueron informados del hallazgo del cuerpo envuelto en un colchón en un solar baldío de la zona donde confirmaron que se trataba del niño.

En el levantamiento las autoridades de Medicina Forense informaron que por las lesiones que presentaba el cuerpo el pequeño fue torturado y le infirieron varios tiros en la cabeza.

La Prensa