Calcinan a conductor y ayudante de rapidito en San Pedro Sula

<p>Supuestos mareros interceptaron bus de la ruta Lomas del Carmen para quemarlo porque no les pagaban extorsión.</p>

Las escenas eran desgarradoras. Dos familias se muestran impotentes ante la ola de violencia que cobra las vidas de un conductor y un ayudante de un rapidito de la ruta Lomas del Carmen al centro de San Pedro Sula, ambos fueron calcinados ayer dentro de la unidad en la que trabajaban.

José Antonio Mejía (27), conductor de la unidad número 34 de la Empresa de Transportes Las Lomas (Etral), y Carlos Alonso Cárcamo Fajardo (28), ayudante, tenían varios años trabajando juntos; vivían en la colonia Lomas del Carmen y por el destino murieron juntos. El mal llamado impuesto de guerra les cobró factura.

Las autoridades informaron que el no pagar la cuota establecida al propietario de la unidad habría generado el ataque mortal en el que dos personas pagaron con sus vidas.

“Vivimos momentos tensos, es un caso inesperado, un hecho lamentable, pero es producto de la presión que hacen estos grupos por el impuesto de guerra”, dijo Héctor René Ponce Fonseca, comandante de la 105 Brigada de Infantería.

Los restos de las dos víctimas fueron trasladados a Medicina Forense ayer para determinar las causas de muerte y comprobar si fueron asesinados por los malvivientes antes de quemar la unidad donde se transportaban o si murieron por las llamas cuando incendiaron el bus.

Los hechos

José Antonio Mejía llamó a las 6:00 am a Carlos Alonso Cárcamo, su ayudante, para que se presentara al punto Los Escudos en Lomas del Carmen y comenzaran la jornada de trabajo. Los dos jóvenes salieron con varios pasajeros del sector rumbo al centro de la ciudad.

“José Antonio llamó a mi esposo y él se fue a pesar de que le había pedido que ayer no trabajara, pero se vino. Se trajeron a mi cuñada en esa vuelta, a todos los bajaron en el centro de San Pedro Sula y cuando regresaban los interceptaron”, relató la esposa de Cárcamo.

Las autoridades informaron que a las 6:50 am, cuando el bus transitaba por la salida vieja a La Lima, fue interceptada por un grupo de supuestos pandilleros, que obligaron al conductor a desviar el rapidito hacia la colonia El Limonar. Se desconoce si viajaban pasajeros.

“Testigos relatan que antes de quemarlo se escucharon varios disparos, por lo que creemos que primero los mataron y luego le prendieron fuego a la unidad. Serán las autoridades forenses las que determinarán si murieron antes de quemar el bus o abrazados por las llamas”, agregó el jefe de la 105 Brigada.

El fuego consumió el vehículo durante varios minutos. Los conductores que a esa hora transitaban por la escena alertaron a las autoridades policiales.

Cuando llegaron al lugar, las llamas continuaban y solo se apreciaba cómo los cuerpos quedaron calcinados en el interior, uno en el asiento del conductor y el otro en medio de la unidad de transporte público.

A las 7:30 am, una unidad del Cuerpo de Bomberos de San Pedro Sula llegó para sofocar el fuego. El rapidito quedó destruido, los amasijos de hierro eran testigos mudos de una tragedia marcada por la saña con la que actuaron los malvivientes contra los dos trabajadores.

Dolor

Con el dolor y lágrimas, impotentes padres, esposas, hijos y hermanos contemplaron el bus. “No puede ser que los motoristas estén arriesgando la vida y un dueño de un bus no se pueda sacrificar y debamos entregar a los mareros la vida de estos muchachos. Era un güirro con mucha sabiduría, estoy destrozado por todo esto que sucede en el país, no podemos vivir honradamente.

No sé qué van a hacer las autoridades; no hacen nada con quitarles la vida a los cipotes, no sé por qué pasa esto, somos gente humilde. Mi hijo solo quería trabajar honradamente en este país, pero ya ni eso se puede. Es una injusticia, pero todo se lo dejo a Dios”, dijo José Armando Mejía, padre del motorista de la unidad.

Varios menores, hijos de los fallecidos, llegaron a la escena. Los pequeños con edades 7, 4, 3 años y uno de 12 días de nacido quedan huérfanos por la violencia que a diario cobra la vida de varios hondureños.

Se desconoce el nombre del dueño del propietario de la unidad, y la Policía tampoco informó.

Búsqueda

Varios equipos policiales y militares se desplazaron ayer después del incidente a los bordos en Lomas del Carmen y zonas dominadas por las maras Salvatrucha y la 18.

Las autoridades buscaban identificar a los asesinos para no dejar el caso impune.

“La colaboración de la ciudadanía es importante. Sabemos que el miedo acecha, pero debemos ser parte activa del trabajo para no dejar que las muertes queden sin castigo. Nos estamos movilizando por varios sectores, aun en zonas conflictivas para dar con los responsables de este abominable hecho”, añadió el jefe militar.

Varios compañeros de los fallecidos llegaron al lugar del crimen, pero el temor era evidente y ninguno quiso referirse al ataque que supuestos pandilleros ejecutaron contra la unidad de transporte.

El pasado mes de mayo se registraron varios hechos violentos en contra de trabajadores del transporte público, donde las unidades fueron quemadas.

La Prensa