A prisión mandan a hondureño que le buscaba niñas a estadounidense

Fiscalía presentó requerimiento contra el norteamericano, un hondureño y su esposa por los delitos de trata de personas, pornografía infantil y violación especial. Audiencia inicial será el lunes

Christopher Glenn buscaba niñas de entre 10 y 13 años, vírgenes, que no supieran leer ni escribir. El hondureño Juan Ángel García Velásquez era su cómplice aquí en Honduras.
Christopher Glenn buscaba niñas de entre 10 y 13 años, vírgenes, que no supieran leer ni escribir. El hondureño Juan Ángel García Velásquez era su cómplice aquí en Honduras.

Comayagua, Honduras

Las evidencias fueron contundentes para que el Juez con Jurisdicción Nacional decretara detención judicial contra Juan Ángel García Velásquez (33) y su esposa Selena Banegas, quien fue detenida en la operación realizada por los agentes del Grupo de Operaciones Especiales Tácticas (Goet), Fiscal y Juez con Jurisdicción Nacional, en Comayagua.

En el caso de Rennie Christopher Glenn (37), por estar detenido en Estados Unidos, la fiscal de la Niñez, Nora Urbina, informó que podría cumplir la condena en aquel país.

“En el caso del norteamericano, está detenido por otros delitos que cometió en Estados Unidos, le presentamos requerimiento y pedimos orden de captura, pero él en Estados Unidos puede cumplir la pena por esos delitos porque las leyes lo permiten”, explicó la fiscal.

En Estados Unidos existe una ley que en los casos de abuso sexual y de trata, aunque los delitos de los ciudadanos norteamericanos los cometan en otros países pueden ser condenados y cumplir la pena en ese país.

Rolando Argueta, coordinador de fiscales informó que equipos forenses realizarán evaluaciones a las víctimas de los abusos del norteamericano.

“Tenemos las pruebas anticipadas, a las víctimas se les realizan evaluaciones médicas para que los forenses determinen el estado físico de las menores y con la prueba científica acreditar la participación de los procesados”, dijo el fiscal.

Se informó que un equipo de psicólogos forenses de Estados Unidos apoyará las evaluaciones de las menores que fueron abusadas. El lunes será la audiencia inicial contra los dos hondureños.

Las evidencias

Estados Unidos para apoyar las investigaciones que realizan las autoridades hondureñas en el caso, apoya con un equipo de expertos del FBI, los que trabajan en el análisis de los videos encontrados, un proceso que se vuelve lento porque están encriptados.

En la inspección que se realizó a la vivienda de Rennie Christopher Glenn, las autoridades encontraron un diccionario de inglés al árabe en el cual tenía subrayadas las palabras: amor, besos, caricias, baile, desnudez, masajes, compañía y cama.

Además, se le halló un Código Penal en el que había sobremarcado el artículo que se refiere a la Violación. Desde hace una semana se recolectaron las declaraciones de las víctimas y familias, mismas que sirvieron para documentar el proceso.

La esposa

Las autoridades mantuvieron en secretividad la captura de la esposa de Juan Ángel García. Explicaron la mujer era quien asumía el papel de esposa del norteamericano para llegar a las comunidades en busca de las menores.

“La mujer conocía de las actividades ilícitas que realizaba su esposo y el extranjero y en varias ocasiones se prestó para ser anzuelo cuando Glenn buscaba a las niñas”, dijo el investigador.

Glenn, conoció a la pareja cuando llegó a Comayagua para laborar en la base de Palmerola, donde era un experto en informática.

Se hospedó en el hotel donde trabajaba García y desde allí comenzó la amistad. Pero Glenn, informaron fue despedido por sospechas de espionaje y no regresó a su país, sino que se quedó en Honduras, donde le compró al hondureño un terreno por 200,000 lempiras y fue donde edificó la casa-fortaleza que le sirvió para los rituales y abusos que cometía contra las niñas.

Las autoridades del Ministerio Público no han querido dar mayores detalles sobre el caso de proxenetismo en Comayagua, pero consideran que “hay una obligación por parte del Estado de manera responsable para proteger a las víctimas.

La Prensa