13/10/2026
12:05 AM

Condenan cabos por matanza de seis militares en Honduras

Un tribunal militar sentenció a 18 años de prisión a los hermanos Santos Nazario y Marvin Joel Flores, dos cabos que mataron hace dos años a seis compañeros de armas en el este de Honduras.

    Un tribunal militar sentenció a 18 años de prisión a los hermanos Santos Nazario y Marvin Joel Flores, dos cabos que mataron hace dos años a seis compañeros de armas en el este de Honduras.

    El veredicto fue tomado por el juez de instancia militar de Danlí, Carlos Arteaga, y dado a conocer el sábado sin mayores detalles.

    Danlí, a unos 160 kilómetros al este de Tegucigalpa, es la principal ciudad de la provincia de El Paraíso, fronteriza con Nicaragua.

    'Habíamos solicitado 78 años de cárcel para cada uno de los encausados, pero el juez determinó otra cosa', dijo el fiscal que llevó el juicio, José Luis Cuadra.

    Los hermanos Flores fueron acusados de asesinar en abril de 2006 a seis militares y herir a otros dos en un campamento instalado en cercanías de Danlí, en donde estaban apostados para resguardar los bosques de la región. Un tercer soldado sobrevivió ileso. Las motivaciones del ataque no fueron precisadas.

    El entonces comandante del VI Batallón de Infantería, coronel Jorge Centeno, declaró a la AP que 'el orden en el campamento era perfecto y nadie me habló de problemas entre la tropa, pero los dos hermanos atacaron a mansalva a los demás y huyeron con dos fusiles y los cargadores de toda la tropa'.

    Noticia del día

    Condenan a 18 años a autores masacre

    Una pena de 18 años de reclusión dictó un juez de instancia militar contra dos hermanos soldados que hace dos años mataron a tiros a su jefe, el teniente Carlos Arteaga Castillo, dos sargentos, un cabo y dos soldados.

    Las víctimas eran miembros de la 110 Brigada de Infantería. En el mismo hecho resultaron heridos otros dos soldados.

    El 10 de abril de 2006, en la aldea Manguelar, los hermanos Santos Nazario y Marvin Joel Flores López dispararon sus armas de reglamento en contra del oficial y la tropa que dormía en la madrugada. Tanto los hechores como las víctimas formaban parte de un grupo que cuidaba los bosques en esa zona. Aunque los victimarios nunca hablaron y las versiones de los sobrevivientes no son concluyentes, se presume que la tragedia se desencadenó porque todos los militares habían jugado una partida de naipe esa noche y los hermanos Flores López estaban descontentos con una mala pasada que les hicieron las víctimas.