A pandilleros atribuyen asesinato de familia en San Pedro Sula

Las víctimas son Irma Arqueta Dubón, Ingrid Figueroa, Welsy Figueroa y Wilmer Geovany Durón.

El entierro será en Francisco Morazán. Los cuatro cadáveres serán trasladados a la comunidad de San José de Soroguara.
El entierro será en Francisco Morazán. Los cuatro cadáveres serán trasladados a la comunidad de San José de Soroguara.

San Pedro Sula, Honduras

Mareros ingresaron a una vivienda y acribillaron a una madre, sus dos hijas y un sobrino, en la colonia Reparto Lempira, del sector Satélite.

Las víctimas fueron identificadas por sus familiares como Irma Argueta Dubón (47), Welsy Izamar Figueroa (17), Ingrid Beatriz Figueroa (24) y Wilmer Geovany Durón Padilla (17), este último era sobrino y primo de las víctimas.

El hecho ocurrió el viernes a eso de las 10:00 pm, cuando un niño, hijo de una de las víctimas salió a comprar a una pulpería cercana y en el momento que regresaba a su vivienda fue alcanzado por cuatro sujetos, quienes entraron a la casa y cometieron la masacre.

La escena era dantesca, los cuatro cuerpos estaban alineados en la sala, el de la madre, sus únicas dos hijas y el sobrino, quien vivía en la casa para ayudar en el trabajo a su tía y sus primas y que era originario de la aldea Camalotales, Santa Cruz de Yojoa.

Vecinos del lugar manifestaron que en el segundo piso de la casa había otra mujer, quien al escuchar los gritos logró esconderse de los asesinos. En la parte de abajo estaban dos niños, quienes de milagro se salvaron, pero presenciaron el asesinato de sus madres.

Irma Argueta (47) era la madre y cabeza de la familia, hace tres años también le mataron a su único hijo varón cuando salía del hospital Leonardo Martínez con su pareja, que acababa de dar a luz.

Argueta, para ganarse la vida y sacar adelante a sus hijas y nietos, tenía una glorieta con venta de comidas frente al hospital Mario Catarino Rivas.

Ingrid Beatriz Figueroa era la hija mayor, quien ayudaba a su madre en la venta de comidas y deja tres hijos pequeños. Welsy Izamar Figueroa era madre de una niña de dos años. Personas que conocían a la familia manifestaron que Welsy tenía una relación sentimental con un miembro de la pandilla contraria a la que hay en el territorio donde la familia vivía.

“La muchacha últimamente se relacionaba con varias personas que pertenecen a grupos antisociales, no sabemos si la mamá se daba cuenta de las amistades de sus hijas, pero es lamentable que por malas decisiones les llegara la muerte”, expresó una persona allegada a las víctimas.

Las autoridades policiales manifestaron que la familia ya había sido amenazada por la mara Salvatrucha, que les había advertido que si no se iban del sector La Pradera, las iban a asesinar.

Jorge Rodríguez, vocero regional de la Policía Nacional, dijo que la familia había sido amenazada por pandilleros, ya que una de las víctimas tenía acercamiento con grupos antisociales. “Ya hay varios equipos de investigación trabajando en el caso”.

Un pariente manifestó que la joven menor se relacionaba con grupos antisociales, lo que habría llevado la muerte al resto de su familia, “al entrar a la casa vi que todas las carteras fueron revisadas y habían papeles tirados por todas partes”, agregó el familiar.

La Prensa