Protección a testigos no funciona, denuncia Asociación de Fiscales

En el país hay más de 130 miembros con sus familias que integran voluntariamente el programa.

El uso del chacal es parte de las medidas de seguridad contenidas en el Código Procesal Penal.
El uso del chacal es parte de las medidas de seguridad contenidas en el Código Procesal Penal.

Tegucigalpa, Honduras.

Los niveles de riesgo para los testigos protegidos se han incrementado en los últimos meses, denunció Santiago René Moncada, presidente de la Asociación de Fiscales de Honduras, quien además aseguró que la aplicación de la Ley de Testigos Protegidos no ha sido efectiva.

“Hay una Unidad de Protección a Testigos en el Ministerio Público y no funciona para nada”, dijo. “He llevado gente a que le den protección y no le dan protección realmente. Hace poco nos mataron a un testigo protegido en un caso de extorsión que eso no lo hemos divulgado para no crear una brecha que pueda seguir afectando a los testigos”, agregó. Detalló que a esta persona la mataron dos horas después de que se había capturado al supuesto delincuente.

Estas condiciones de vulnerabilidad pueden conducir al fracaso los procesos judiciales que requieren de la participación de los testigos para ser resueltos, por lo que recomendó a las autoridades del Ministerio Público fortalecer la Unidad de Testigos Protegidos con recurso humano especialista.

Mala aplicación

La preocupación sobre los niveles de riesgo que tienen los testigos protegidos también la comparte Carlos Hernández, representante de Trasparencia Internacional y coordinador de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).

Explicó que si bien la Ley de Protección a Testigos es bastante completa, hay aspectos que se proponen como medidas de seguridad que no son aplicadas. “La forma en como la aplican es solamente reubicar a la gente de un lugar y darle una cantidad de dinero mensual, y eso es absurdo”, expresó.

Explicó que en muchos de los casos la secretividad de la persona se violenta con aspectos sencillos como el de no ocultar una tarjeta de identidad.

Apuntó que en la ASJ se maneja también un programa de protección a testigos que no requiere de recursos millonarios para su aplicación, sino el uso del sentido común.

Entre los casos más recientes de muertes de testigos está el de Alejandra Ordóñez, quien según sus familiares era testigo en el caso de Soad Ham, la joven centralista asesinada el 25 de marzo de este año.

La Prensa