“Era un soñador determinado a ayudar a los demás (...) lo dio todo a cambio de nada”

Las autoridades policiales preliminarmente investigan como posible móvil del crimen enemistades personales.

El doctor Luis Francisco Alvarado Dubón fue asesinado cuando iba a ingresar en su vivienda.
El doctor Luis Francisco Alvarado Dubón fue asesinado cuando iba a ingresar en su vivienda.

SANTA ROSA DE COPÁN

De varios balazos, desconocidos le quitaron la vida a un joven médico frente a su vivienda en el municipio de Corquín, Copán.

La víctima fue identificada como Luis Francisco Alvarado Dubón (de 32 años), quien era originario y residente del municipio de Corquín.

Según el reporte policial, el hecho violento ocurrió minutos antes de las 7:00 pm del lunes en el barrio Berlín en el referido municipio, cuando Alvarado Dubón regresaba de dar consulta médica en la clínica donde laboraba en la vecina comunidad de Cucuyagua.

Los investigadores a cargo del caso recogieron en la escena del crimen videos que ayudarán a identificar a los responsables del asesinato del doctor.

Testigos manifestaron que dos hombres encapuchados montados en una motocicleta lo estaban esperando y cuando el joven médico se aproximó a su residencia, uno de los criminales le disparó en varias ocasiones.

La gravedad de las heridas le produjeron la muerte de inmediato.

El hecho tiene consternados a los vecinos de Corquín y Cucuyagua, ya que a pesar de que su carrera como médico apenas arrancaba, era un doctor conocido por muchos por su profesionalismo y entrega a sus pacientes.

Un ser humano humilde, servicial, educado y cariñoso con sus pacientes, así describieron a Luis Francisco, quien dos meses atrás había logrado abrir una clínica de atención médica en Cucuyagua, con la que pretendía dar servicios de emergencia y especialidades, a la población de la zona.

“Era un soñador determinado a ayudar a los demás, no tenía horario de trabajo, lo dio todo a cambio de nada”, fue uno de los mensajes escritos en redes sociales por colegas del doctor Luis Francisco Alvarado.

La Prensa