"Él venía de hacer un mandado y a una cuadra de su casa la Policía estaba haciendo un retén"

Seis agentes de la Policía Nacional asignados en Tocoa están en custodia y serán puestos a la orden de los tribunales para el proceso de investigación.

Parientes y amigos llevaron la carroza fúnebre ante la Policía y el Ministerio Público, donde exigían justicia por la muerte del universitario.
Parientes y amigos llevaron la carroza fúnebre ante la Policía y el Ministerio Público, donde exigían justicia por la muerte del universitario.

COLÓN

En una caravana fúnebre familiares y amigos protestaron ayer frente a la Policía y el Ministerio Público de Tocoa, para exigir justicia por la muerte del universitario Erick Rafael Vallecillo Laínez (de 21 años).

Casi al mismo tiempo, autoridades policiales ponían bajo custodia a los seis agentes que participaron en el retén el domingo, donde murió el estudiante.

El joven, que estaba realizando la práctica para graduarse de la carrera de Derecho, perdió la vida de un balazo en la cabeza, después que agentes de seguridad le dispararon porque no atendió la señal de parada en un retén ubicado en Tocoa, a una cuadra antes de llegar a su casa.

La tarde de ayer cuando realizaban el recorrido por las calles, se estacionaron frente a la posta policial y al Ministerio Público en donde gritaban: “Justicia para Erick, justicia para Erick”.

Consternación

El padre del joven asesinado se mostró impotente por la tragedia ocurrida la noche del domingo.

“Es un acto delincuencial más de los órganos del Estado, es un acto de soberbia, con alevosía y ventaja. Mataron a un niño que lo único que sabía hacer era estudiar y trabajar, pues estaba haciendo su práctica de abogado con apenas 21 años”, detalló el acongojado padre.

“Él venía de hacer un mandado y a una cuadra de su casa la Policía estaba haciendo un retén en un lugar oscuro donde no habían lámparas”, expresó.

El progenitor aseguró que su hijo era una persona criada bajo los valores espirituales, formado con ética y moral de altura y lo puede decir el pueblo de Sonaguera, el pueblo de Tocoa, el pueblo de Colón.

“Mis hijos se dedican a trabajar, somos campesinos, somos comerciantes, nos dedicamos a luchar para desarrollar Honduras y para crear el sustento de nuestras familias. Pero aquí hay bandas de delincuentes al servicio de la delincuencia y están oprimiendo al pueblo hondureño”, recalcó.

Acciones

Según información preliminar, dichos elementos policiales eran parte del operativo donde dispararon en varias ocasiones al vehículo en que se conducía el joven Vallecillo, quien murió a causa de los disparos de los policías.

A través de un comunicado, la Policía Militar del Orden Público (PMOP) dio a conocer que en el lugar donde ocurrió el incidente “no se encontraba asignado ningún integrante de la Policía Militar, ni de otra unidad de las Fuerzas Armadas como maliciosamente ha trascendido”.

Por su parte, la Dirección de Asuntos Disciplinarios Policiales (Didadpol) abrió de oficio un expediente y envió un equipo de investigadores a la zona para determinar si agentes de la Policía Nacional están involucrados en el crimen de Erick Rafael Vallecillo Laínez.

Ayer en horas de la tarde en un ambiente de indignación e impotencia, los familiares, amigos y otros pobladores de Sonaguera le dieron el último adiós al universitario y lo sepultaron en su ciudad natal.

La Prensa