Joven intentó tirarse de un puente en La Ceiba y le salvan la vida

La depresión, la ansiedad, el estrés, el insomnio y la sensación de soledad son los efectos psicológicos más habituales debido a la pandemia de COVID-19.

El joven estaba desorientado cuando lograron bajarlo del puente.

La Ceiba, Honduras

Un joven intentó en la tarde de este miercoles tirarse del puente Reino de Suecia en La Ceiba, Atlántida, pero no lo logró.

Diego Leonardo Urbina Rodríguez, de 21 años, intentó saltar de dicho puente, pero miembros del Primer Batallón de Infantería de Marina y la Policia Nacional observaron al joven desesperado y lo rescataron.

El ciudadano fue trasladado al hospital General Atlántida para darle atención médica por el estado de shock en que se encuentraba.

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Momento en el que el joven estaba a punto de tirarse del puente.

Efectos de la pandemia del coronavirus

La depresión, la ansiedad, el estrés, el insomnio y la sensación de soledad son los efectos psicológicos más habituales debido a la pandemia de COVID-19, según un estudio liderado por la Fundación Lucha contra el Sida y las Enfermedades Infecciosas.

De acuerdo con el trabajo, que analiza el impacto psicosocial de la crisis del coronavirus en la población en base a 58 estudios científicos, en el 46 % de los ensayos figura la depresión, en el 60 % la ansiedad y en el 17 % el estrés y el insomnio, mientras que en el 3 % de los mismos aparece la percepción de soledad.

En el colectivo sanitario, la detección de síntomas de depresión ha sido ligeramente inferior (en un 41 % de los estudios revisados), pero más elevada en el caso de la ansiedad (67 %), los síntomas de estrés (33 %), el insomnio (29 %), la sensación de soledad (4 %) y el trastorno de estrés postraumático (8 %).

Además, los colectivos con más riesgo de sufrir los efectos psicológicos de la COVID-19 son las mujeres, los jóvenes y los sanitarios o las personas dedicadas al cuidado de personas enfermas.

El análisis también apunta que solo un 2 % de los estudios sobre los efectos psicológicos de la COVID-19 se ha centrado en las personas enfermas.

"Esta circunstancia puede estar relacionada con el hecho de que la prioridad médica con estos enfermos ha sido atacar los efectos físicos que ponían en peligro inminente la vida de los pacientes, mientras que las consecuencias psicológicas han quedado en segundo plano", ha apuntado el investigador de la fundación José A. Muñoz-Moreno.

También han participado en el estudio científicos del Hospital Germans Trias i Pujol, el Instituto Catalán de Oncología (ICO), el instituto de investigación del Sida IrsiCaixa, la Facultad de Medicina de la Universidad de Vic y la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC).

La Prensa