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Violencia en el transporte cobra tercera víctima en menos de 15 horas

El último crimen ocurrió ayer dentro de un bus en la colonia Centroamérica de la capital

El crimen de Salomón Sánchez fue ayer en este bus de la ruta Cerro Grande-Unah y colonia Sosa.
El crimen de Salomón Sánchez fue ayer en este bus de la ruta Cerro Grande-Unah y colonia Sosa.

San Pedro Sula, Honduras.

En zozobra viven a diario los empleados y usuarios del transporte público por el incremento de hechos violentos. En menos de 15 horas tres personas han sido asesinadas en autobuses.

El último crimen ocurrió ayer en horas de la mañana cuando las autoridades policiales reportaron el asesinato de una persona dentro de un autobús en la colonia Centroamérica de Tegucigalpa. La unidad donde fue el homicidio cubre la ruta Cerro Grande, Unah-Sosa y estaba realizando su primer viaje del sábado. Según el informe de testigos, sujetos desconocidos se subieron al automotor para asaltarlo desde el sector de El Carrizal, luego de varios minutos hubo disparos que aparentemente habrían sido contra la víctima que se opuso al asalto.

El vehículo quedó varado luego del ataque y elementos policiales lo acordonaron. Después del levantamiento se conoció que el ahora occiso respondía al nombre de Salomón Sánchez Ángel (de 54 años), quien llegó a Tegucigalpa para acompañar a su hija que se sometería a una cirugía.

El viernes maleantes cometieron dos ataques a buses casi simultáneos en las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula, que cobraron la vida de los conductores Orlin Ordóñez, quien cubría la ruta Los Pinos-Mercado de la capital. La otra víctima es Edin Saúl Archeaga, conocido como el Patudo, quien tenía más de diez años de laborar como conductor de buses en San Pedro Sula.

Debido al crimen de Edin Archeaga, sus compañeros de la ruta que cubre Lomas del Carmen-Centro paralizaron varias horas sus unidades y ayer trabajaron parcialmente, por el temor de ser también víctimas de la delincuencia. Jorge Lanza, transportista de Tegucigalpa, manifestó que están totalmente consternados por los constantes ataques al transporte, “lamentamos el asesinato de nuestros dos compañeros el pasado viernes, ya no sabemos a quién pedir ayuda porque a las autoridades que les compete no tienen la logística ni el equipo humano para contrarrestar el flagelo”.

Lanza aseguró que el principal motivo de crímenes contra empleados del transporte sigue siendo la extorsión, pero aseguró que existen otros motivos. Otros transportistas del país relataron que gran cantidad de conductores y ayudantes están dejando las unidades, porque han visto morir a sus compañeros y no ven respuestas efectivas de las autoridades de seguridad.