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Por trasegar miles de kilos de cocaína le caen 33 años a Fagot

Durante más de una década, señaló la Fiscalía de Estados Unidos, el hondureño trasegó droga de Colombia en alianza con proveedores de ese país para llevarla a Colón

A La Tolva envían al extraditable Arnulfo Fagot
A La Tolva envían al extraditable Arnulfo Fagot

TEGUCIGALPA. Por transportar miles de kilos de cocaína en al menos 10 años, el juez de la Corte del Distrito Este de Virginia, Liam O ’Grady, le impuso una condena de 33 años de prisión al narcotraficante hondureño Arnulfo Fagot Máximo (de 58 años), alias el Tío.

Los registros y las pruebas presentadas en el juicio demostraron que Fagot Máximo era el líder de una organización de tráfico de drogas que tenía su base de operaciones en La Mosquitia, en la comunidad de Klupki, Villeda Morales, en el departamento de Gracias a Dios. Sus vínculos fueron directos con los proveedores colombianos de cocaína y se demostró también que su relación alcanzó a grandes capos de la droga en Honduras, entre ellos Noé Montes Bobadilla.

El comunicado que emitió la Corte del Distrito Este de Virginia establece que durante más de una década, el hondureño recibió cocaína a lo largo de la costa de La Mosquitia desde Colombia por “lanchas rápidas”, botes, aviones pequeños y barcos sumergibles en cantidades que van desde unos pocos cientos a varios miles de kilogramos de cocaína por cada entrega.

“La mayor parte de esta cocaína fue transferida a la organización de Montes Bobadilla en la comunidad de Francia, en el departamento de Colón, Honduras, adonde otros traficantes la recibieron. Finalmente, la cocaína fue transportada por tierra a través de Honduras y Guatemala, y luego fue entregada a los carteles mexicanos para su exportación a los Estados Unidos”, señala el boletín.

Sus andanzas. Fagot Máximo trató de pasar desapercibido, dominó a su antojo La Mosquitia, adonde instauró su imperio con el apoyo de lugareños que lo protegieron. Pero la buena suerte que tuvo para evadir la justicia y no ser detectado cuando recibía y enviaba los cargamentos terminó el 27 de agosto de 2017 cuando fue detenido en el barrio San José, en Puerto Lempira, Gracias a Dios, lugar adonde residía. Fagot montó un imperio, terreno, ganado y varias viviendas. Buscó siempre estar cerca del mar, en lugares desolados, para tener el punto estratégico para desembarcar y embarcar la droga. Hoy solo queda el recuerdo del poder que gracias a la cocaína tuvo en La Mosquitia.

Ganó millones. En la investigación que realizó la DEA como parte de las Fuerzas de Tarea contra la Delincuencia Organizada (Ocdetf), la Operación Arpón a través de la Fuerza de Tarea (Hidta) de la DEA en Annandale Virginia, contra Fagot Máximo, se determinó que recibió decenas de millones de dólares por la venta y entrega de esta cocaína.

En el caso de la Ocdetf, explica el comunicado, es un grupo de trabajo federal multiagencia, multijurisdiccional, que proporciona fondos federales suplementarios a las agencias federales y estatales involucradas en la identificación, investigación y procesamiento de las principales organizaciones de narcotráfico.

La misión principal de la Ocdetf busca identificar, interrumpir y desmantelar a las organizaciones más serias de tráfico de drogas, tráfico de armas y lavado de dinero, y a los principales responsables del suministro ilegal de drogas en Estados Unidos.

Pero lograr la condena y la sólida investigación fue posible gracias a la asistencia en la investigación y enjuiciamiento que proporcionaron las Oficinas de Abogados de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, el Distrito Medio de Florida y el Distrito Sur de Florida.

Otro apoyo fundamental en el caso de Fagot Máximo fue el de la Guardia Costera de los Estados Unidos y la Policía Nacional de Honduras, que según el boletín, prestaron asistencia.

El anuncio de la condena lo hizo Brian A. Benczkowski, asistente del fiscal general de la División Criminal del Departamento de Justicia, el fiscal federal G. Zachary Terwilliger para el Distrito Este de Virginia, el agente especial a cargo Jesse R. Fong de la División de Campo de Washington de la Administración de Control de Drogas (DEA), Nancy McNamara de la Oficina de Campo en Washington del FBI, así como el agente a cargo Raymond Villanueva de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de la Oficina de Inmigración y Aduanas de EEUU Washington, DC y el superintendente de la Policía del Estado de Virginia, coronel Gary T. Settle.