Hondureña asesinada junto a su hija iba de viaje a trabajar a EEUU

La joven mujer obtuvo una visa de trabajo temporal y tenía planeado partir ayer con otras 26 personas

Olga Cocoy y su hija Eymi.
Olga Cocoy y su hija Eymi.

Tegucigalpa, Honduras

A tan solo unos días de subirse al avión que la llevaría a tierras estadounidenses, Olga Beatriz CocoyMunguía (de 25 años) fue ultimada junto con su hija Eymi Milagro Velásquez Cocoy (de 8).

Ambas viajaron desde su natal Curarén este martes 15 de mayo con destino a la capital, con la ilusión de que ese día Olga Beatriz reclamaría su pasaporte visado para viajar a Estados Unidos.

“Salió a las cuatro de la mañana de la casa y antes de las once avisó que ya había llegado acá (Tegucigalpa)”, contó Kevin Cocoy, hermano de Olga Beatriz.

“Venían a reclamar el pasaporte y a comprar ropa y provisión para la casa”, relató el familiar, ya que ella viajaría esta semana a Estados Unidos. Beatriz había obtenido una visa de trabajo para laborar en una empresa dedicada a la producción de hortalizas. “Hoy (ayer) salía rumbo a Michigan, Estados Unidos, con 26 personas más, se iba a estar cuatro meses allá, era su primer viaje, estaba muy emocionada”, narró entre lágrimas Kevin. “Ella quería salir adelante y ayudar a mi mamá y a sus hijas, siempre fue una mujer luchadora”.

Comunicación

Después de reclamar el pasaporte, comprar los víveres y la ropa para sus hijas se fueron a hospedar a un hotel entre la 6 y la 7 avenida de Comayagüela. Luego de todo el trajín se comunicó por última vez con uno de sus hermanos mayores que estaba en Curarén.

Sus parientes comentaron que el último registro de actividad en su WhatsApp fue a las 7:36 pm de ese martes.

El retorno hacia su pueblo sería el miércoles y para eso llamó al conductor de la unidad de transporte para que le apartara un asiento para ir cómoda junto a su hija; pero ellas nunca llegaron al bus que tomarían en la séptima avenida de Comayagüela. Sus familiares sintieron que no era normal que Beatriz no contestara el teléfono.

Las llamadas incesantes por parte de la familia a la joven no se detuvieron, la preocupación de saber que había venido a la capital, con peligros en cada esquina, solo los hacía pensar lo peor. Pasaron los días y con ellos la angustia aumentaba cada vez más en la casa de su familia en Curarén.

Y lo menos esperado llegó. A eso de la 1:00 pm del domingo recién pasado, luego de una denuncia recibida, agentes de la Policía encontraron en una pequeña hondonada, adelante del desvío al municipio de Tatumbla, los cuerpos de dos personas. Se trataba de una mujer y una niña.

Los dos cuerpos estaban en avanzado estado de descomposición y lamentablemente se trataba de Beatriz y Eymi.

Tanto la madre como la hija fueron ultimadas a balazos querecibieron en la cabeza y espalda.
El cuerpo de la joven fue retirado ayer de Medicina Forense y trasladado a Curarén; pero el de la pequeña Eymi aún permanece en esa oficina médico-legal a la espera de los resultados de un examen de ADN.

La Prensa