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Meghan Markle sigue rompiendo tradiciones

La duquesa de Sussex es una madre moderna; se dio a conocer que ha rechazado usar el modelo de chochecito tradicional que ha sido usado por todos en la Familia Real.

Los duques de Sussex durante la presentación de su hijo, Archie.
Los duques de Sussex durante la presentación de su hijo, Archie.

Reino Unido.

Meghan Markle continua con su deseo de saltarse todas las tradiciones de la Familia Real.

La estrenada en la maternidad ha rechazado usar el modelo de chochecito tradicional que ha sido usado desde el rey Jorge VI hasta la reina Isabel y, más recientemente, los hijos de Kate Middleton y el príncipe William.

Durante generaciones, la elección del cochecito de la familia real ha sido el Silver Cross, pero en su lugar la duquesa de Sussex ha elegido un vehículo más moderno, pero no meno caro, para pasar a su hijo Archie Harrison.

Para su hijo Meghan ha elegido usar un Bugaboo Fox valorado en uno $1,500 dólares.

El cochecito, catalogado por los tabloides británicos como "de alta gama", fue regalado a Meghan y Harry por un amigo cercano cuando la duquesa todavía estaba embarazada.

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Según una fuente citada por el portal británico The Mirror, Markle ha estado usando el cochecito para disfrutar de llevar a Archie en largas caminatas por la propiedad de Windsor.

Por otro lado el Silver Cross es apodado "el Rolls Royce de los cochecitos " gracias a su "artesanía y diseño de alta calidad" y puede llegar a costar hasta $4,000 dólares, pero no se mira tan práctico como el Bugaboo.

Aparte del drama de los cochecitos, han pasado varias semanas desde que Markle dio a luz a Archie, nacido el pasado 6 de mayo, desde entonces los duques de Sussex han tenido visitas de sus amigos famosos como Serena Williams, quien llegó antes del Open de Francia.

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La pareja real también tiene planes de llevar al bebé Archie a los Estados Unidos, precisamente a Los Ángeles, donde vive actualmente su abuela Doria Ragland, quien estuvo un mes junto a su hija, antes de regresar a su hogar en EEUU.