Chocolates con licor, la apuesta de la sampedrana Michelle Mejía

Michelle Mejía deleita los paladares de americanos, hondureños y guatemaltecos con chocolates rellenos sabor a cócteles que usulmente se consumen en bares.

Michelle Mejía en una exposición de su trabajo en chocolate y licor.
Michelle Mejía en una exposición de su trabajo en chocolate y licor.

San Pedro Sula.

La sampedrana Michelle Mejía es una de las muchas hondureñas que emprenden en el extranjero. Ella lo hace con su marca Vendredi Chocolat “cocteles de un bocado”.

Las creaciones de Michelle Mejía son elaboradas a base de licor y chocolate negro, inspiradas en diferentes sabores de cocteles que comúnmente se consumen en bares. Al probarlos dan la sensación de un sorbo de su trago favorito.

“Cuando visito un lugar nuevo, una de las cosas que más me gusta es probar difentes sabores de tragos, y pensé: por qué no fusionar un coctel con mi pasión, que es la elaboración de chocolates, de ahí el lema de Vendredi Chocolat, cocteles de un bocado”.

Michelle nació en San Pedro Sula y a los 18 años se mudó a los Estados Unidos para estudiar artes culinarias y manejo de restaurantes. Inició vendiendo sus primeros chocolates a familiares, amigos y vecinos. Luego de vivir varios años en Estados Unidos, en abril de 2021 se mudó a Guatemala con la idea de expandir su negocio.

Mejía compartió que la idea nació mientras esperaba a la selección de fútbol de España en el hotel Mandarín Oriental de Miami, al terminar se dirigieron al buffet y su atención se centró en unos chocolates negros pintados a mano. “Recuerdo cuando vi esas bolitas extravagantes en la mesa, no sabía qué eran, pregunté y me dijeron chocolates rellenos, los probé y supe que era a eso a lo que me quería dedicar. Nunca hubiese imaginado que la visita a ese hotel iba a cambiar mi vida y mi futuro”, expresó.

Uno de los aspectos más distintivos de los chocolates Vendredi es que son decorados con pinturas comestibles con las que Mejía plasma bosquejos abstractos y diseños marmoleados.

Durante el confinamiento por el covid-19, la chocolatería se posicionó en San Pedro Sula y pese a la crisis económica creó nuevos productos para incluir al menú, como café frío embotellado y brownies. Todos los ingredientes utilizados son 100% hondureños, su propietaria expresó que quiere resaltar y expandir la calidad del cacao y café de Honduras en cualquier sitio donde se encuentre.

Proyecto

Mejía tiene como proyectos realizar colaboraciones con pintores, actores, artesanos y chefs de Honduras para crear un movimiento de arte que llegue a distintos lugares del país y las personas puedan conocer lo que hacen.

“Quiero compartir mi talento con la gente y que ellos compartan el suyo también, ya que esa es la idea, crecer juntos y demostrar que hay talento en nuestra tierra, pues en los países latinoamericanos el arte no es visto como un buen trabajo y no es valorado como debería ser, pues las personas creen que es solo un pasatiempo, y no es así”, afirmó Mejía.

La Prensa