Tratar aguas residuales es clave para evitar otras enfermedades

La ciudad no construye todavía la planta de tratamiento en el sector de Chotepe.

El predio comprado para construir la planta fue invadido y complica la situación.
El predio comprado para construir la planta fue invadido y complica la situación.

San Pedro Sula.

A los sampedranos no les ha faltado el suministro de agua durante la pandemia, pese a que la concesionaria Aguas de San Pedro ha tenido que echar mano de los pozos de emergencia.

Las inversiones hasta la fecha han dado resultado, pero todavía hay mucho por hacer en el servicio del agua potable; aunque la mayor deuda es con el tratamiento de aguas residuales.

A la concesión ya le quedan menos de 10 años y hay una licitación estancada para construir una planta de tratamiento de aguas residuales en Chotepe.

La relación entre la Municipalidad y la concesionaria no ha sido la mejor, pese a que están obligados a resolver en conjunto situaciones como esa.

La alcaldía es la que cedió hace más de una década el servicio a la compañía Aguas de San Pedro.

Sépalo
La planta será construida en un sitio técnicamente estratégico del sureste de la ciudad, en una extensión de 57 manzanas al sureste del estadio Olímpico Metropolitano. La planta de Chotepe tendrá capacidad de tratar un caudal de 200,000 metros cúbicos de aguas residuales que beneficiará a una población aproximada de 775,000 habitantes.

El gerente de la concesionaria. Maurizio Chiovelli, dice que el contrato con la Municipalidad de San Pedro Sula es un acuerdo con todos, “y cada uno de los sampedranos exige a ASP invertir en la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales, y si bien la empresa quiere llevar a cabo esta inversión y estamos avanzando en el proceso, las autoridades están bloqueando la iniciativa”.

Agregó que “la situación es muy simple. Nosotros somos una empresa italiana que quiere invertir en San Pedro Sula cumpliendo tal cual lo que dice el contrato con la Municipalidad”.

El gerente de Aguas de San Pedro asegura que quieren seguir mejorando el sistema de distribución de agua en la ciudad, generar empleos y desarrollo para la ciudad.

“Cumplimos a cabalidad el contrato y aún así vemos que la Municipalidad nos quiere hasta expulsar del edificio adonde operamos y está en una negativa para entregarnos el terreno para construir la planta de tratamiento de aguas residuales”.

Realidad

La construcción de esa planta ni siquiera figura en la agenda corporativa y tendrá que esperar hasta que llegue la “nueva normalidad”, pues en este momento la pandemia desplazó hasta los proyectos de infraestructura que fueron considerados, en su momento, como una prioridad.

La contaminación provoca otro tipo de enfermedades, y debemos poner atención.

Diana Betancur, ingeniera ambiental

“Nosotros entendemos la situación y hay que atender la que nos ocupa en este momento que es el coronavirus, pero el saneamiento ambiental también es clave para hacerle frente a lo que se viene”, dice el expresidente del Colegio de Ingenieros Civiles Rubén Lozano.

Igual que Lozano, el exalcalde Roberto Larios Silva considera que se debe solucionar de una vez el problema de las plantas de tratamiento, ya que con menos contaminación menos enfermedades, y que es lo que menos se necesita en este momento.

La Prensa