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Trámites engorrosos afecta construcción de viviendas

Urbanizadores dicen que los múltiples requisitos de la banca impide que más personas accedan a préstamos para la compra de casas.

Bosques de Jucutuma cuenta con tres etapas y es uno de los más exitosos en cuanto a vivienda social. Foto: Melvin Cubas.
Bosques de Jucutuma cuenta con tres etapas y es uno de los más exitosos en cuanto a vivienda social. Foto: Melvin Cubas.

San Pedro Sula.

Aunque el déficit habitacional en Honduras es grande, actualmente la construcción de viviendas es baja debido a varios factores que desmotivan a los desarrolladores de proyectos.
Algunas de las urbanizaciones que existen en San Pedro Sula y alrededores tienen varios meses y hasta años de existencia, pero no están surgiendo nuevas construcciones, aseguran los urbanizadores.

Entre los factores que los afectan está la tramitología y trabas que pone la banca para aceptar a solicitantes de préstamos, la tardanza en los redescuentos del programa Convivienda y la inseguridad política y jurídica del país.

Leonardo Villegas, propietario de la residencial La Frontera (vivienda social), dijo que el proyecto completo suma 1,625 casas. La primera etapa comprende la construcción de 600, de las cuales están finalizadas y vendidas el 50%.

Datos sobre el programa Convivienda
1-Qué hacer para calificar a los bonos.Las oficinas están en el sótano del mall Altara. Deben ser hondureño, mayor de edad, la familia no debe tener vivienda y no tener ingresos superiores a los cuatro salarios mínimos. La banca evalúa el récord.
2-Resultados del programa a nivel nacional.Unos L37,200 millones se han invertido en el sector vivienda sumados entre los diferentes actores, es decir, desarrolladores, banca y bonos del Estado, entre otros. 28 proyectos han sido certificados en la zona norte.

Lo que sucede es que la banca privada pide dos salarios mínimos por lo menos y la mayoría tienen deudas en tarjetas de crédito y otras. Prácticamente están en rojo y no califican”.Villegas indicó que la tramitología es un problema que han venido reiterando por mucho tiempo.

Hemos tenido el problema que los bonos que da el Gobierno se acaban los fondos. Entonces hay que esperar que se vuelvan a reactivar. Este año hemos tenido dos paros. Ahorita no tenemos problema”, dijo Villegas.

Déficit
Más de 300,000 viviendas faltan en San Pedro Sula. Muchos alquilan por no poder acceder a una casa propia.

El programa de vivienda social comenzó en 2014. Cuenta con bonos desde L90,000 hasta de L110,000 para una vivienda unifamiliar. En el caso de las multifamiliares, desde L140,000 hasta L220,000.

Villegas destacó que las personas que viven en zonas calificadas como de riesgo por la violencia tienen menos acceso a un crédito bancario.

Hay muchas personas que trabajan de manera informal que no pueden comprobar ingresos fijos y no son sujetos de créditos”, apuntó.

El desarrollador detalló que no es rentable comenzar un proyecto con préstamos del banco para iniciar la construcción dos años después.“No hay proyectos nuevos. No están surgiendo”, acotó.

Convivienda es uno de los mejores programas que han habido en los ultimos tiempos. Ha generado bastantes soluciones.
Gustavo Torres, inversionista

Inversiones

Fernando Naranjo, expresidente de la Asociación de Urbanizaciones y Promotoras de Viviendas de Honduras (Asuprovih), cuenta con dos proyectos de vivienda, uno en el sector sureste de San Pedro Sula y otro en Siguatepeque.

Las casas para la clase media conforman la residencial Los Naranjos dividida en tres etapas que suman 1,300 viviendas.“Nosotros antes construíamos para inventario, pero dejamos de hacerlo hace como cinco años a raíz de la inseguridad política y ahora solo construimos por pedido”, dijo.

El costo de las casas es de aproximadamente 1,300,000 lempiras.

Compartió que el letargo en la construcción de viviendas es por la inseguridad política y jurídica del país.“Hay indecisión en los clientes por las protestas y no quieren decidirse a invertir. Algunos que han querido comprar casas terminan emigrando a Estados Unidos”, aseveró.

Yo tengo terrenos para seguir construyendo, pero mientras haya inseguridad política no lo haremos.

Fernando Naranjo, expresidente de Asuprovih

Naranjo expuso que anteriormente invertían más de nueve millones de lempiras y construían 20 casas mensuales, pero ya no lo hacen porque no se venden y los préstamos en el banco generan grandes intereses.

Gustavo Torres, dueño de Villas de Alcalá, un proyecto de vivienda social localizado en Choloma, dijo que ya han construido tres proyectos de casas sociales en el municipio.“Villas de Alcalá tiene 400 casas construidas, el proyecto son 700 viviendas”.

Torres detalló que su mayor mercado son empleados de la maquila, muchos de ellos tienen un alto porcentaje de endeudamiento, lo que hace que no califiquen en la banca.

El clima de inversión ha estado precario, por las protestas y eso desestabiliza los proyectos”, apuntó.