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“No volvería a irme por todo lo que pasé en esa cárcel”: deportada

A excepción de hoy, toda la semana llegarán vuelos programados con un promedio de 130 retornados.

Grupo de migrantes retornados ayer saliendo del CAMR en La Lima.
Grupo de migrantes retornados ayer saliendo del CAMR en La Lima.

San Pedro Sula, Honduras

Después de hablar con su esposo y acordar que al llegar a los Estados Unidos buscaría un empleo para ayudarle con los gastos de la casa y a sacar adelante a sus dos hijos, Silvia Turcios emprendió su viaje hacia el mal llamado sueño americano.

Después de un mes fuera de Honduras, ayer junto a más de 130 compatriotas, fue deportada en el vuelo que llegó a las 10:00 am al aeropuerto Ramón Villeda Morales.
Con la ropa y el pelo sucios y el rostro cansado, Turcios compartió con un grupo de retornados y periodistas de Diario LA PRENSA lo mal que la pasó mientras estuvo presa antes de ser deportada.

34,877
personas han sido deportadas al 10 de mayo, la mayoría hombres. Las deportaciones preocupan a las autoridades.

“De aquí salí con un cuñado mío nada más, llegamos juntos hasta Monterrey. En el camino, mi cuñado me cuidó. Lo difícil fue en la cárcel cuando me agarró Migración. Yo fui capturada en McAllen (Texas)”, contó la joven mujer.

Turcios dijo haber vivido momentos muy difíciles en la “perrera” y en la “hielera”, que son centros de procesamiento de inmigrantes llamados así por las condiciones en que mantienen a los indocumentados.

“En la hielera hace mucho frío, bastante frío, luego me trasladaron a una perrera, es una cárcel bien cerrada adonde uno duerme en el suelo solo con un aluminio como cobija y pasa sin bañarse ni cambiarse ni lavarse los dientes todo el tiempo que lo tienen a uno allí”, compartió la originaria del municipio Jesús de Otoro en el departamento de Intibucá.

“El mero Día de la Madre me comenzó una calentura que me duró tres días. No decía nada, porque no le paran bola a uno. Había de todos los países, de Guatemala, El Salvador, había muchos niños y menores de edad”, relató.

La madre de dos niños de 4 y 6 años dijo que no volverá a intentar llegar a Estados Unidos de manera ilegal.

“Yo no volvería a irme por todo lo que pasé en esa cárcel. Muchas cosas horribles, la verdad. Uno pasa hambre, sed, necesidad de todo. Yo no he hablado con mi familia porque no le dan ni una llamada. Hasta ahorita que ya estoy aquí (en el Centro de Atención al Migrante Retornado) en La Lima me dieron una llamada y avisé que vinieran por mí”, concluyó Turcios.

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Grupo de migrantes retornados ayer saliendo del CAMR en La Lima. Muchos piden jalón para llegar al centro.

Crisis

Todas las semanas llegan a Honduras vuelos con retornados, la mayoría capturados en México.

Ayer, el CAMR recibió tres vuelos, dos en la mañana y uno por la tarde, con un promedio de 135 repatriados cada uno.

75,279
es la cantidad de deportados que cerró 2018, autoridades aseguran que este año serán mucho más retornados.

En el grupo de retornados también se encontraba Olmer Quiñónez (de 35 años), quien después de vivir nueve años en Estados Unidos y firmar la salida voluntaria ya se encuentra junto a su familia.

“Decidí emigrar a los Estados Unidos en 2010 por el desempleo y la inseguridad. Me fui solo, pero en el camino hice amigos”, manifestó.

Desde que llegó a Estados Unidos, Quiñónez trabajaba en la remodelación de casas hasta que un día fue capturado por policías que llegaron a la residencial adonde vivía en busca de otra persona, de la que él no quiso dar información a los agentes.

“Me dijeron que colaborara o no siempre iba a ir bajo arresto porque era ilegal. Me arrestaron y decidí pelear el caso, pero a la tercera corte decidí abandonar, porque se iba alargando mucho, el juez me dejaba muy largas las citas. Decidí firmar mi salida voluntaria”, explicó.

Quiñónez, originario de la aldea Cuyamel, Omoa, y padre de cuatro hijas, declaró sin titubear que volverá a irse porque las oportunidades que tuvo en Estados Unidos no las tendrá aquí en el país.

“Lo tengo pensado y lo voy a hacer, porque aquí no hay oportunidades de empleo. Ahora tengo mi casa, mis hijos están bien. Solo es que Dios me dé la oportunidad y me voy a ir de nuevo”, aseveró.

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Silvia Turcios, deportada.

Hasta el 10 de mayo han deportado a más de 34,877 personas, en su mayoría hombres.
Lisa Medrano, titular de la Dirección General de Protección al Hondureño Migrante de la Secretaría de Relaciones Exteriores, informó que para hoy no tiene programados vuelos de migrantes retornados; pero para mañana esperan un vuelo con unos 130 ciudadanos, el jueves y el viernes esperan dos vuelos cada día.

Las deportaciones han aumentado un 16.4% versus el mismo período de 2018, es decir, 4,909 personas más.

“Desde octubre hay un aumento de las unidades familiares deportadas por las caravanas, personas que fueron engañadas con un alivio migratorio”, señaló Medrano.

Unas 19,971 personas fueron retornadas desde México al 10 de mayo. En lo que refiere a menores, han sido deportados 6,739 niños acompañados por un adulto.