“Vi morir a un joven frente a mí”: hondureño sobreviviente de covid

"En mi sala había 34 personas luchando por su vida. era terrible",

 Eduardo Alberto Paz fue dado de alta tras 11 días.
Eduardo Alberto Paz fue dado de alta tras 11 días. /

San Pedro Sula, Honduras.

El abogado Eduardo Alberto Paz Arauz (de 47 años) contrajo el virus el 25 de mayo y fue hospitalizado el 2 de junio de 2020.

“Yo me contagié en la empresa en que laboraba en Villanueva, Cortés. Comencé con dolor de cuerpo, fiebre, gripe y estreñimiento”, dijo.

Debido a este último síntoma, los médicos en un principio lo diagnosticaron con dengue. Las pruebas rápidas salían negativas, pero seguía empeorando con fiebre de 40 grados. El fallecido médico Cándido Ulises Mejía, a quien Paz considera “Un ángel de Dios”, lo comenzó a tratar.

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A pesar de los medicamentos, al sexto día la saturación de oxígeno era de 83 y ya no podía respirar por su cuenta.

En la radiografía, la afectación en los pulmones era superior al 70% y lo trasladaron al hospital, pero en ese entonces no recibían pacientes con covid y se desplomó en el carro por la falta de oxígeno. Sin embargo, resistió hasta ser internado en una clínica privada. Ese día le consiguieron un cupo y fue trasladado al IHSS de SPS inconsciente.

En esa sala había 34 personas “luchando por su vida” y el día que ingresó el paciente de su cama contigua murió. Días más tarde, un joven de 27 años agonizó frente a sus ojos y una enfermera que lo atendía murió por el virus.

“Esas enfermeras son ángeles. Cuando ese joven agonizaba, ella le sobaba su cabeza como una madre, y cuando él murió ella comenzó a llorar”, dijo entre lágrimas.

A Paz los órganos se le inflamaron y la sangre se le coaguló. Él dice que se rindió a Dios y escuchó su voz: “Hijo, yo te voy a sacar de aquí, todo lo que hagas en el futuro ahora ponlo en mis manos”. Al décimo día comenzó a mejorar y luego lo pasaron al pabellón de hombres y tras un día le dieron de alta.

“Hablar con mi esposa fue lo mejor”: Wilmer López

Wilmer López (de 47 años), médico epidemiólogo de Santa Bárbara, fue diagnosticado con covid-19 el 12 de abril de 2021 con sintomatología leve, entre ellas secreción nasal y dolor de garganta.

Wilmer, quien trabaja en una comunidad rural de Santa Bárbara, comenzó su tratamiento en casa, pero para el décimo día su saturación de oxígeno comenzó a descender hasta 68 y lo conectaron al tanque de oxígeno.

Sus colegas médicos le dijeron que se trasladara al IHSS de SPS ese mismo día.

Allí la situación no mejoraba y ese día lo llevaron a la sala de cuidados intermedios. El internista le dijo que tenía una neumonía con una afectación del 70%. Aún con mascarilla de reservorio, la saturación era de 70 y lo enviaron a la UCI.

A veces tenía alucinaciones y escuchaba que las enfermeras le decían que su esposa también estaba internada. Perdió masa muscular y la noción del tiempo; sin embargo, resistió y no llegó a ser intubado.

“Es una gran labor la que hace todo el personal de la UCI del IHSS. Vi bastante mal al paciente de al lado, me dormí y cuando desperté había muerto. Lo sacaron en una bolsa negra”.

Wilmer dijo que una enfermera lo conectó en videollamada con su esposa, y aunque la regañaron, eso fue lo más reconfortante: “Sobreviví por ellos”. En la UCI estuvo 10 días, mejoró, lo pasaron a intermedios y luego fue dado de alta.

La Prensa