Reportan casos de mujeres embarazadas con covid-19 en Honduras

En los primeros meses de este 2021 se han reportado contagios y fallecimientos por el virus.

Imagen referencial de archivo.
Imagen referencial de archivo. /

Honduras.

Hasta lo que va de este 2021, los casos de mujeres embarazadas con covid-19 han aumentado en Honduras, de acuerdo al doctor Carlos Umaña, anestesiólogo y presidente de la Asociación de Médicos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) en San Pedro Sula, solamente durante el mes de febrero practicaron 20 cesáreas y de ellas dos ingresaron a cuidados intensivos a causa del virus.

Además señaló que "Al haber una carga viral tan grande como la hay en la zona norte, la embarazada se vuelve caldo de cultivo. Se sabe que en el embarazo la mujer tiene la inmunidad disminuida y, por ello, es importante que no salga de su casa o que reciba visitas y si está en el último trimestre del embarazo acuda solamente a su control prenatal o a algunas actividades que deba hacer forzosamente".

"Es horrible ver una mujer embarazada que no puede respirar y que está angustiada por su bebé más que por su propia vida. Piden a gritos que les salvemos a su hijo. Me toca anestesiar a pacientes de este tipo y es horrible, le marca la vida", explicó Umaña.

Según el galeno, ha habido un incremento de casos Covid en mujeres embarazadas que comenzó el 5 de febrero y repuntó días después del 14 de febrero, festejo del Amor y la Amistad. Hasta el momento, han tenido éxito en el 70% de las cesáreas realizadas en el IHSS de la zona norte.

"El nivel de neumonía dicta el momento para practicar una cesárea, por lo regular se han hecho entre la semana 36 y 38 con hasta un 50% de afección en los pulmones".

El sobrepeso de la paciente también juega en contra, comentó el anestesiólogo; si la paciente es delgada logra salir de la neumonía y no se le hace la cesárea, contrario a ello se vuelve necesaria para evitar la muerte de ambos".

Testimonios

1- Tania, una joven de 26 años de edad, originaria de San Pedro Sula vivió durante los primeros meses de su embarazo la experiencia del covid-19. Contó lo siguiente a Diario La Prensa: " Yo estaba trabajando cuando contraje la enfermedad. Me mandaron a hacer un inventario a finales de diciembre y no había medidas de bioseguridad. Me puse grave un 10 de enero. Comencé con los síntomas. Le dije a mi esposo, estaba sintiendo síntomas diferentes a los de un embarazo. Me dolían bastante los huesos, le dije yo creo que es covid. No dejé pasar el tiempo y la día siguiente fui a hacerme la prueba del covid".

Tania afirma : "No dejen pasar el tiempo, es lo que les recomiendo a las personas. Yo tenía tres meses de embarazo. La prueba salió positiva, cuando el examen se dio fue un impacto para mí. Ya no sólo se piensa en uno sino que en el bebé. Yo me descontrolé. La verdad lloré mucho.Y yo me toque mi pancita y decía mi bebé, mi bebé..."

La joven agrega que a la primera persona que llamó tras la mala noticia fue a su madre. "Ella se quedó callada. No encontraba qué decir. Sólo dijo que había que seguir las indicaciones".

Tras conocer el resultado del examen y llamar a su madre, Tania asevera que lo primero que le dijeron que debía seguir era los tratamientos. Luego llamó a su trabajo para poner alerta a sus compañeros, de los cuales tres tenían el virus.

"Esto no es un juego. Hay muchas personas que no creen. En realidad sí existe el covid. Para una mujer embarazada es totalmente difente a una persona normal que le pueden dar su medicamento, nosotras no podemos tomar tratamientos para covid, ellos ( los doctores) le dan algo similar que le puede ayudar, pero no es para el covid".

De acuerdo al relato de Tania, no fue fácil hallar un médico dispuesto a comprender su caso: "Uno se siente despreciado, apartado. Fui al seguro y fue una experiencia horrible. Esperé bastante tiempo. Llegué como a las 4 y me atendieron como a las siete y media de la noche. Cuando el doctor me atendió sólo me dio algo para la calentura, eso fue todo. Dije cómo era posible que una mujer embarazda con covid no tenga opción, él ( doctor) ni siquiera me chequeó, sólo me preguntó y dijo sólo te puedo dar esto ( acetaminofen). A parte del impacto de la enfermedad uno se pregunta ahora qué hago. En el Seguro Social me dijeron que debía ir a un ginecólogo, que un médico general no me podía atender. Uno se siente desmotivado, sólo me decían vea a su ginecólogo".

"Tomé la opción de ir a un hospital privado y después de tantos exámenes me dijeron que sólo el ginecólogo me podía atender. Gracias a Dios encontré un ginecólogo que me quiso atender, me chequeó, me dio medicamentos similares a los que se usan para covid, me dio vitaminas para las defensas y contra el vómito".

Tania agrega que si bien la enfermedad no fue grave en su caso, el impacto psicológico la afectó mucho. " A veces sentía que no respiraba, pero era algo mental. Llegó un momento donde dije que si seguía pensando así me iba a morir".

"Yo ponía los ultrasonidos de mi bebé en mi cama, dormía con esa foto, yo la quedaba viendo y decía, tengo que hacerlo por ella".

Aparte del impacto psicológico de su contagio, Tania añade que también su esposo se contagió ( la enfermedad le dañó los pulmones) , y una de las recomendaciones claves que le dio el ginecólogo fue que se confinaran por separado, ya que si su esposo se acercaba a ella podía transmitirle una mayor recargar viral.

Comenta de que en su trabajo le pedían que regresara, pero aún estaba contagiada, por lo cual tomó la desición de renunciar."Uno se acostumbra a su trabajo, pero hay momentos en los que debe tomar desiciones, en este caso, mi prioridad era mi bebé. Si yo sigo esta gente no va a tomar las mediadad de bioseguridad, yo me voy a volver a contagiar y es probable que me muera. Yo les puse la renuncia de un día para otro".

"Con reposo y bastantes vitaminas logré salir del covid.Yo les digo a las personas que oren mucho y que tengan fe. Eso lo tiene a uno bien incentivado, creer que Dios está con uno a pesar de todo, hubo gente que mandaba comida, y uno dice, Dios está aquí conmigo".

Una vez que transcurrió el tiempo del confinamiento, Tania cuenta que se hizo de nuevo la prueba PCR y le salió negativa, tras esa buena noticia lo primero que hizo fue ir al médico para saber si su bebé estaba bien:" Saber que había salido de eso (vencer al covid) y ver que mi bebé estaba bien, fue mucha más alegría. Sería bueno que los empresarios ayudaran a aquellas mujeres en embarazo y que tienen covid", concluye su relato, hasta estos días, su embarazo transcurre de forma normal y segura.

2- |"Me infecté de Covid-19 a las 12 semanas de embarazo, fue el temor más grande que he sentido", dijo la hondureña Jaira Sevilla, de 40 años residente en El Progreso, Yoro, zona norte de Honduras, quien se sumó a la cifra creciente de mujeres en gestación que han contraído el mortal virus. Debido a que su esposo dio positivo decidió hacerse una prueba de antígenos con la que confirmó que tenía la enfermedad aunque al principio fue asintomática. "Cuando vi el resultado no lo podía creer, de inmediato llamé a mi doctor y me explicó que no podía tomar el tratamiento normal por mi estado. Lo único que pude hacer fue aislarme y tomar vitaminas para fortalecer el sistema inmunológico", detalló a Diario La Prensa.

La enfermera de profesión recuerda que contrajo el covid en febrero de este año, el mes más angustioso de su embarazo hasta el momento. "A los tres días perdí el olfato, desarrollé gripe y tos".

El virus atacó con agresividad a su esposo quien tuvo que ser ingresado en el hospital de El Progreso durante 10 días. "Los momentos de ansiedad que viví no se los deseo a nadie, pensaba constantemente en la salud de mi bebé, de mi esposo y de mis dos hijas mayores. No sabía que iba a suceder". Dios fue su único refugio y la oración le ayudó a mantener la tranquilidad que es tan necesaria para todo paciente, pero que es una obligación para las mujeres que están en este estado. "Gracias al Señor salimos de esa enfermedad y sigo con mi embarazo.

Hay otros casos aún más dolorosos. El pasado 05 de febrero se reportó el fallecimiento en Santa Bárbara de la joven Ingrid Izaguirre ( de 18 añs), quien luchaba contra el covid-19 y tras dar a luz su hijo expiró.

Dio a luz mediante cesárea y fue intervenida de emergencia por complicaciones del virus. El bebé nació sano, sin ninguna afección por el covid-19.

José Luis Reyes, ginecólogo y obstetra del Hospital del Valle, señala que "En la mujer embarazada el riesgo de contagio por coronavirus no aumenta ni es más agresivo, más bien es el estado inmunológico en el cual hay un equilibrio entre la respuesta pro inflamatoria y la inflamatoria mediada por citoquinas, lo que supone cierto factor protector que hace que sea menos severa que la población en general. Sin embargo no se debe bajar la guardia".

Y agrega que "si ya tiene el virus y está amamantando debe continuar con las medidas de prevención del uso de mascarillas, lavarse las manos antes de dar lactancia y si es posible puede sacarse la leche llenar el biberón y que otra persona no infectada lo alimente al bebé".

Un nuevo estudio indica que es poco probable que las mujeres embarazadas que se infectan con el covid-19 durante el tercer trimestre transmitan la infección al feto.

"Creo que es probable que sea una de las noticias más tranquilizadoras para una paciente, que si contrae el covid-19 durante el embarazo, de cualquier forma parece que hay relativamente pocas probabilidades de que el feto nazca con una infección activa con la COVID-19", señaló la autora del estudio, la doctora Andrea Edlow, especialista en medicina materna y fetal del Hospital General de Massachusetts.

El estudio se realizó entre abril y junio de 2020 entre mujeres que acudieron a uno de tres hospitales del área de Boston, por tratamiento para el covid-19 o por el parto. Ninguno de los recién nacidos de las 127 mujeres embarazadas, incluyendo a 64 que tuvieron varios niveles de enfermedad por el por el virus, fueron positivos del coronavirus.

Otro hallazgo significativo, pero menos alentador, del estudio es que las mamás infectadas con el covid-19 sí produjeron anticuerpos contra el virus,pero no los transfirieron a través de la placenta al nivel previsto. Aunque encontraron unos niveles más bajos de lo previsto de anticuerpos protectores en la sangre del cordón umbilical, los investigadores encontraron unos niveles altos de anticuerpos contra la influenza, posiblemente debido a la vacuna materna contra la gripe, según el estudio.

El estudio se publicó en la edición del 22 de diciembre de la revista JAMA Network Open.

La Prensa