Gobierno, obligado a recurrir a compras directas de energía

El plan de expansión del sector de generación no resuelve el problema de racionamientos a corto plazo.Proyectos propuestos por el ODS están contemplados hasta dentro de 7 años.

La Enee enfrenta un déficit de 250 megavatios en 2020.
La Enee enfrenta un déficit de 250 megavatios en 2020.

TEGUCIGALPA.

El plan de expansión de generación eléctrica propuesto por el Operador del Sistema (ODS) no resolverá a corto plazo el déficit de suministro de energía que experimentará el país este año, por lo que la única opción que le queda al Gobierno es la contratación de emergencia a precios mucho más altos a los existentes en el mercado, advirtieron expertos.

LA PRENSA publicó esta semana que el país, especialmente el valle de Sula, se encuentra a las puertas de sufrir severos racionamientos en las horas pico (de 5:00 pm a 9:00 de la noche) a raíz del cambio climático, los bajos niveles de los embalses hidroeléctricos, especialmente El Cajón, y el pésimo estado de las líneas de transmisión para cuya rehabilitación se requieren L8,995 millones.

Silencio gubernamental
Tras las diversas publicaciones hechas por LA PRENSA, se intentó obtener la opinión de la Enee y de la Comisión Reguladora de Energía (Cree), pero sus autoridades se llamaron al silencio a pesar de las múltiples solicitudes de información hechas a sus teléfonos y por los canales oficiales.

El plan de expansión 2018-2030 presentado por el ODS contempla una variedad de proyectos hidroeléctricos, de biomasa, eólicos, solares, térmicos, geotérmicos y de carbón con una capacidad de 2,818 megavatios, pero su desarrollo está planificado para dentro de los próximos siete años.

En el plan se incluye un proyecto de gas natural licuado de 350 megavatios en 2021 y otro de 350 megas para 2027, pero el mismo está por definirse. De igual manera se encuentra en estudio una planta de etanol en Puerto Castilla con una potencia de 450 MW, sin embargo, tampoco es una decisión tomada por lo que no se incluyó en el plan de expansión. También se incorporaron los proyectos hidroeléctricos El Tornillito (160 MW), Llanitos (98 MW), Jicatuyo (173 MW), Patuca II (150 MW) y Patuca IIA (270 MW). De todos, el más próximo es El Tornillito en Villanueva, Cortés, que está planificado para operar este año.

2,818
megavatios es la capacidad instalada de los proyectos contemplados por el ODS en su plan de expansión 2018-2030 en materia de generación.

Kevin Rodríguez, director ejecutivo de la Asociación Hondureña de Productores de Energía Eléctrica (Ahpee), explicó que el panorama actual es complejo primordialmente por la falta de planificación que ha tenido la Enee y el Estado.

El plan de expansión contempla que los contratos de energía térmica que se venzan en los próximos años se retirarán del sistema.

Rodríguez indicó que el problema se torna complicado porque la inversión en nuevas plantas de generación y líneas de transmisión requiere bastante tiempo y enormes inversiones.

Dijo que el ODS y la Comisión Reguladora de Energía (Cree) han cumplido con su labor al preparar los planes de expansión, pero ahora se requiere llevar a cabo las inversiones y eso solo le compete a la Enee, que es la dueña de los activos de generación y transmisión. Indicó que todavía se está a tiempo de hacer las licitaciones para la compra de energía.

Compras de emergencia son más caras

TEGUCIGALPA. Salomón Ordóñez, presidente de la Asociación de Productores de Energía Eléctrica, dijo ayer que ante el déficit energético que enfrenta el país, el Gobierno se verá obligado a realizar compras de emergencia en el mercado local y regional, pero a un valor mucho más alto.

“La contratación de energía a nivel de Centroamérica no es fácil porque hay mucha demanda coincidente con otros países y comprar energía en horas de alta demanda implica pagar caro porque hay otros que tienen igual demanda a la misma hora como Guatemala, Nicaragua y El Salvador”, dijo. Explicó que la compra de emergencia es la única salida que le queda al Gobierno en vista de que la instalación de nuevas plantas lleva mucho tiempo y esto no resolverá el problema de suministro para 2020 y 2021.

Advirtió que la contratación de emergencia siempre ha sido cuestionada y ha sido vista como un acto de corrupción y ningún contratista se atreverá a participar por miedo a que después lo acusen por actos irregulares, una vez que pase la crisis.

Dijo que otras opciones que le quedan a la Enee son utilizar toda la generación instalada, renovable y térmica que puedan entrar en horas de alto consumo y promover la generación distribuida que consiste en que los grandes consumidores generen su propia electricidad e instalen sus propios generadores para producir energía en las horas pico.

La Prensa