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COVID-19 en Centroamérica: impactos y cómo enfrentar el virus

Roberto Artavia, presidente del Consejo Directivo de Incae, a través de una presentación virtual, dio a conocer el panorama regional.

    Redacción.

    La Escuela de Negocios Incae presentó un análisis de la situación actual de la pandemia del COVID-19 en la región de Centroamérica, el impacto que tendrá en las economías, y planteó algunas estrategias que pueden servir para una recuperación después de que pase la emergencia sanitaria.

    Roberto Artavia, presidente del Consejo Directivo de Incae, a través de una presentación virtual, dio a conocer el panorama regional.

    Artavia dijo que la Escuela de Negocios busca contribuir en la reducción del número de personas en riesgo de enfermedad y muerte, así como impulsar la capacidad de los sistemas de salud, promover en el mejor manejo de la situación a partir de conocimientos, datos y análisis, ayudar a que la economía retorne a la normalidad lo antes posible y reducir el impacto sobre el desempleo, la pobreza y evitar el riesgo del levantamiento social.

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    El primer golpe que sufren desde ya los países centroamericanos es en la caída del bienestar humano y progresos social. Según el Incae, para que haya bienestar social debe haber producción, bienes, servicios, empleo, comercio, inversión, o sea, una economía dinámica para que el bienestar y el progreso puedan crecer.

    En el análisis presentado por el doctor Artavia, este impacto puede venir por el colapso de los sistemas de salud, como en Panamá y Honduras, adonde el número de muertos es elevado comparado con la cantidad de contagios, o por las decisiones que los países han tomado para controlar la pandemia que está teniendo un enorme costo productivo y de empleo, causando un desabastecimiento en los pobres por la falta de ingresos.

    El experto señaló que en países como Costa Rica ya se empezarán a discutir protocolos de apertura y que El Salvador debe activar el agro de inmediato porque tiene un problema serio de autoabastecimiento alimentario. Esto implica el segundo impacto que será en el crecimiento de la producción.

    La Escuela de Negocios señala que deberá apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas con ingresos y microcréditos, así como el acceso a la alimentación.

    “Este año, los países en sus programas monetarios habían dicho que iban a crecer entre 2.1% a 5.5% en cifras del producto interno bruto (PIB), hicimos una simulación, en la que en esta fecha se cerrará el año con las pérdidas actuales, las economías tendrían un retroceso de entre el 2.5% y el 3.5%”, explicó Artavia. Sin embargo, en una contexto “positivo” adonde a final de 2020 el consumo, la inversión, las remesas, el turismo, caen un 10% y el gasto del Estado se incrementa la misma cantidad, la economía de la región se contraería entre 6.7% a 7.5%. Dentro de un ambiente pesimista “y que no está fuera de la realidad”, donde todo cae un 25%, las remesas un 50%, el turismo no se reactiva y el Estado incrementa su gasto 25%, el retroceso puede estar entre el 15% y 30% del PIB, según explicó Artivia.

    El tercer impacto del virus será para la macroeconomía y los mercados de capital, “cae el consumo, las exportaciones y las remesas, se aumentan el desempleo, la informalidad, la economía de subsistencia y la pobreza, hay una presión migratoria más alta, las empresas y familias no podrán honrar sus créditos, por lo que pone presión a la solvencia y estabilidad del sistema financiero”, detalló el experto.

    El Incae señaló que los primeros tres impactos no se podrán evitar, pero con una buena gestión de la crisis se puede evitar un cuarto que se puede dar en el orden institucional y el contrato social, con desobediencia, rebeliones y violencia.

    El Incae recomienda que para enfrentar la pandemia se deben hacer alianzas multisectoriales, adonde se consoliden el abastecimiento de alimentos, la prestación de servicios públicos y mantener activo el comercio esencial; así como de mantener cubiertas las necesidades de los más pobres y activar las cadenas de importación y exportación en el menor plazo posible. Se debe apoyar a las mipymes. El Incae concluyó en que al final se transformará el talento humano, los productos y servicios, las cadenas de valor, los procesos productivos y las estrategias empresariales.