Los problemas que pasa una pareja con diferencia de edad

El amor no entiende de edades, pero cuando hay una diferencia notable la pareja se enfrenta a nuevos desafíos.

SAN PEDRO SULA.

Cuando una persona se enamora no es capaz de mirar más allá de esa etapa inicial de ensoñación. Después, llega el momento de toparse con la realidad y recolocar las emociones.

Solo asumiendo que el enamoramiento es fugaz y que, de manera honesta y real, se quiere permanecer al lado de esa otra persona -con sus cosas buenas o no tan buenas- la relación tiene vocación de futuro.

Toda pareja tiene sus obstáculos, sus crisis, sus retos, pero dependiendo del carácter de la misma, estos pueden ser, a priori, algo más desafiantes. Es el caso de las relaciones en las que hay una notable diferencia de edad.

La opinión del entorno
"Existen aún muchas convenciones, estereotipos y creencias por las que se juzgan negativa y duramente a estas parejas; 'es demasiado viejo para ti', ' seguro que busca tu dinero', 'se cansará y buscará otro/a más joven' son algunas de las frases más recurrentes que se escuchan en este sentido"..

Pero no solo se trata de un asunto que concierna a la sociedad, sino también a la familia, donde a situación puede recrudecerse. "Se puede llegar al extremo de una oposición férrea por parte del entorno familiar, lo que llevaría a un sentimiento de lucha interna de lealtades o incluso de presión por escoger a una de las partes".

Intereses, ocio y metas diferentes
Puede ser un motivo de disputa bastante recurrente, tal y como nos apunta Lorenlay: "Los planes, los entornos y las aficiones pueden variar mucho entre una persona de 25 años y una de 40. Así, la sensación de estar tirando del otro o la de estar renunciando, puede acabar en peleas en más de una ocasión".

Un paso más allá es el que representa hablar de metas u objetivos de vida; proyectos laborales, el deseo o no de tener hijos o la edad cercana a la jubilación pueden ser temas complejos.

Acoplamiento sexual
Es indiscutible que tanto el rendimiento como las necesidades sexuales cambian y evolucionan con la edad. "Lo que para una persona de 25 años puede ser una frecuencia baja mantener relaciones sexuales cuatro veces por semana, para una persona que ronde los 50 puede ser satisfactorio la media de una vez por semana. Así mismo, los diferentes ritmos y necesidades de exploración también pueden generar diferencias que usualmente se viven como frustración, carencia y falta de entendimiento", explica. Además, "también en este ámbito pueden manifestarse inseguridades, celos y el uso de comparaciones con parejas anteriores".

Salud y enfermedad
A las crisis propias de cualquier pareja, añadimos la crisis evolutiva del envejecimiento y la enfermedad, propia del ciclo vital de cualquier persona y, tal y como asegura la psicóloga, "en parejas de larga duración con una importante diferencia de edad suele ser bastante frecuente que venga a consulta la persona más joven con sentimientos de frustración, al tener que hacerse cargo de las nuevas atenciones que requiere su compañero/a y las dificultades que suponen asumir un nuevo rol de cuidador/a. -enfermero/a".

Ideología y creencias
Si hablamos de diferentes generaciones también lo hacemos de diferentes maneras de educación, de valores e ideales que puede ser muy diferentes entre ambas partes, incluso irreconciliables. Según la experiencia de la terapeuta, "aquellos relacionados con el género, el dinero o la educación pueden ser un especial foco de discusiones a la hora de convivir y de tomar decisiones".

La Prensa