Recupera la alegría con estos simples pasos

Estás en un momento de decaída? Descubre los mejores consejos para recuperar la alegría de vivir.

SAN PEDRO SULA.

Hay ocasiones en la vida que parecen corroborar aquella frase que dice que las desgracias nunca vienen solas. A veces parece que todo nos sale mal y resulta difícil encontrar la luz al final del túnel. Sin embargo, si hacemos un esfuerzo por recuperar la alegría, hallaremos la paz necesaria para atravesar esta dura situación.

La vida se compone de ciclos, algunos más positivos que otros. La única verdad irrefutable es que es prácticamente imposible no enfrentar en algún momento la frustración, la decepción o la tristeza. No obstante, en nuestras manos está no dejarnos llevar por la desesperanza y trabajar mentalmente para recuperar la alegría.

Pon orden en tu vida. Sea cual sea nuestro estado anímico, todos tendemos a acumular cosas que ya no usamos o que incluso están rotas. Nos cuesta desprendernos de nuestras pertenencias, aunque estas ya no tengan más función que la de ocupar espacio.

Recuerda que todos somos energía, nos rodeamos de energía y nos relacionamos con energía. Y que no solo tienen energía los seres vivos, sino también los objetos de nuestro alrededor. ¡Comienza por deshacerte de las cosas inútiles que están en tu vida!

1. Date permiso
Creo que es el primer punto y el más importante, necesitas darte permiso de volver a sentir alegría. A pesar de lo que sea, simplemente porque lo mereces. A veces nos castigamos y nos ponemos serios de más con nosotros mismos, y si un aspecto de tu vida está girando en negativo, haces que toda tu vida lo siga.

Lo ideal es que te des permiso de experimentar la alegría aunque tu lógica te diga que tendrías que estarte sintiendo mal por esto o aquello. El que se castiga a ti mismo eres tú mismo, te recomiendo que te liberes de todos los cargos auto impuestos y te des chance de sonreír.

2. Vive en el presente
No me canso de decirlo, pero es que... ¿en qué otro lugar podrás experimentar la alegría si no es el momento presente? Mientras más estés en el presente, más probabilidades hay de que nazca la alegría dentro de ti.

Es requisito fundamental que entrenes a tu mente a estar en el momento presente, pues ahí es donde podrás experimentar la alegría, esto lo puedes lograr con mindfulness. Donde practicas la habilidad de cachar a tu mente cada vez que se va al pasado o al futuro y la traes de regreso al presente, a través de sentir tu respiración y tu cuerpo.

3. Desbloquea tu cuerpo
Para que la alegría pueda activarse en tu cuerpo, necesita estar libre de bloqueos emocionales y tensiones físicas. Para eso te recomiendo el desahogo emocional, y el baile libre.

4. Llénate de placer
Así es, de placer. El placer se encuentra en las pequeñas cosas, en darte un baño calientito, hacerte el te que te gusta mientras ves el atardecer, poner música que llega directo a tu corazón, darte un masaje, hacerte piojito, ver una película disfrutando tu botana favorita, (claro, comiéndola con atención plena), siente el aire fresco en la tarde, disfruta del atardecer... en fin, tú sabes qué te da placer en la vida, ¿por qué te privas de eso?

5. Rodéate de gente y noticias positivas
Por favor, deja de ver noticias negativas, de poner tu atención en lo mal que le va a los demás, de tener conversaciones sobre lo mal que está el país y la sociedad, de escuchar gente quejarse de todo lo que le pasa.

Elige el lado positivo de la vida (sí existe, es cuestión de que te muevas hacia allá), para que tengas más razones para sentirte feliz.

6. Practica
Una técnica que puede parecer ridícula pero funciona, es que a veces estamos tan atorados que ni sonreír podemos. Por eso ayuda empezar fingiendo, hazlo ahorita: afloja tus labios, suelta la quijada, y poco a poco lleva los extremos de tu boca hacia tus orejas, enseña los dientes... quédate ahí 5 segundos... y ríete de ti mismo, ríete por el simple gusto de hacerlo. Haz esto por repetidas veces durante todo el día.

7. Haz lo que disfrutas, sé tú mismo
El camino para experimentar la alegría por el resto de tu vida, consiste en que te liberes de vivir una vida que no eliges, y conquistes la vida que sí quieres vivir. Que te muestres tal y como eres y te deshagas de expectativas autoimpuestas por ti o los demás, que sigas los llamados de tu esencia o alma, y que pierdas el miedo a fracasar en el intento, pues no lo intentarás, lo lograrás.

La Prensa