Mitos del amor romántico  

El amor romántico es el sentimiento expresivo y generalmente placentero de una atracción emocional hacia otra persona. Este sentimiento está asociado con, pero no requiere, atracción sexual.

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SAN PEDRO SULA.

El amor romántico son todas las creencias, construidas socialmente, que nos dicen cómo debemos actuar en una relación de pareja. Estas ideas podrían generar relaciones desiguales e incluso violencia:

1. 'Existe la media naranja'
Se nos ha dicho que nuestra otra mitad o complemento nos esté esperando en algún lugar del mundo, pero ¿Acaso somos medias personas? La realidad es que somos personas completas, no existe una única persona predestinada a ser nuestra pareja, y a lo largo de nuestra vida podemos tener muchas relaciones.

2. 'El amor todo lo puede'
Escuchamos o nos decimos frases como: "¿hay un problema? no importa, hay amor y Él lo solucionará", "es una persona violenta, pero no importa, cambiar porque me ama". Estas ideas nos dicen que no importa absolutamente nada (ni la violencia) porque el amor transformar? todo. Si hay amor no hay violencia.

3. 'Él/Ella es mi mundo'
Nos han hecho creer que la relación más importante es la de pareja y que siempre será la prioritaria. Solemos jerarquizar nuestras relaciones colocando en la cima a nuestra relación amorosa, dejando a un lado la relación con uno mismo. Son las mujeres las que más desplazan quiénes son, sus intereses y proyecto de vida y colocan en el centro al resto de sus relaciones, pero, sobre todo, su relación de pareja.

4. 'Me cela porque me ama'
Hemos normalizado en las relaciones la idea de la posesión y los celos, creemos automáticamente que una pareja implica posesión. Si bien los celos son emociones que quizá no podemos deshacer tan fácilmente, si es necesario aprender a gestionarlos (identificarlos, trabajarlos y expresarlos respetuosamente) y comenzar a mirar la confianza y libertad como cimientos de nuestras relaciones.

5. 'Una relación sana es exclusiva y llega al matrimonio'
Cuando iniciamos una relación damos por sentado que será exclusiva y que el único fin es el matrimonio. Ni la exclusividad sexual ni el matrimonio son formatos naturales, más bien son ideas construidas socialmente. Cada persona y relación debe ser libre de elegir cómo desea que sea su relación. El matrimonio solo es una opción más y no una regla y una ruptura no tiene que verse como un fracaso.

La Prensa