Los diferentes tipos de infidelidad que debes conocer

El hecho de llevar a cabo comportamientos de cortejo, de conversaciones e interacciones cargadas de galanteo o incluso de tensión sexual, implica una infidelidad.

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SAN PEDRO SULA.

Cuando pensamos en este tipo de dimensión tan impactante a la vez que disfuncional en el equilibrio de una relación afectiva, se nos viene a la mente el clásico miembro de una pareja que engaña al otro con una tercera persona tras haber mantenido algún encuentro sexual. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que hay muchos modos de traicionar a nuestro compañero.

La fidelidad es algo más que un compromiso mutuo en el que se acuerda no tener relaciones sexuales con otras personas. Es un vínculo basado en el respeto, en la intimidad, en el reconocimiento personal y emocional, en la dedicación, en el interés y en el cuidado.

Son pequeños eslabones que confieren resistencia y solvencia a esa relación de pareja, ahí, que en ocasiones basta con que falle algún aspecto para que al instante surjan los miedos, la desconfianza…

Los 7 tipos de infidelidad
Debemos tener claro que la infidelidad aparece tanto en los hombres como en las mujeres y, aunque no siempre exista ese componente “sexual” que caracteriza los engaños más comunes, existen otras dinámicas que también vulneran ese foco esencial en una relación: la confianza.

1. Infidelidad emocional
Empezaremos esta lista con uno de los tipos de infidelidad más comunes y, a la vez, más dramáticos.

Somos conscientes de que una aventura por parte de la pareja con una segunda persona duele y es motivo de ruptura en gran parte de los casos, pero… ¿qué ocurre cuando el compañero conecta emocionalmente con alguien de una forma más intensa que con nosotros?

Aquí no hay contacto físico, pero sin embargo, ese vínculo basado en la complicidad, la confianza y la intimidad puede resultar muy revelador, tanto que lo podemos considerar como una “aventura emocional” y como una infidelidad en toda regla.

2. Relación a través de las nuevas tecnologías (Cyber affair)
Muy común en la actualidad, no hay duda. Las relaciones virtuales o las establecidas online a través de páginas de contactos o las clásicas app de los móviles proporcionan todo un universo donde tener una o varias relaciones paralelas.

En este caso, tampoco es necesario que exista contacto físico o relación sexual. El mero hecho de llevar a cabo comportamientos de cortejo, de intercambio de imágenes, de conversaciones e interacciones cargadas de galanteo o incluso de tensión sexual implica una infidelidad.

3. Infidelidad en el vínculo
Seguimos en ese tipo de infidelidades en las que no hay encuentro sexual con otras personas, profundizando en un tipo de traición que por mucho que nos sorprendan pueden minar por completo el concepto de relación afectiva.

En este caso, tendríamos a esa pareja en la que alguno de los miembros no ama al otro. Mantienen la relación por costumbre, por miedo a la soledad o mera indecisión a la hora de dar el paso para ser sincero consigo mismo y con el compañero. Son situaciones cargadas de falsedad que suponen, como podemos imaginar, un alto coste emocional.

4. Secretismo y falta de honestidad
¿Podemos considerar la falta de honestidad como un tipo de infidelidad? Desde luego. Lo mencionamos al inicio, desde el momento en que la confianza de la pareja queda vulnerada prevalece un tipo de engaño, una traición.

Si el compañero acostumbra a mentirnos, a ocultarnos (omisión de la verdad) y practica, además, una constante deshonestidad debemos tenerlo claro, estamos ante una persona infiel.

5. La pareja ausente
La pareja ausente es, como bien dice el término, la persona que no está cuando la necesitamos, la que invierte su tiempo y su interés en dimensiones que van más allá del círculo de la propia pareja. Aquí, por ejemplo, tendríamos a la persona que trabaja en exceso y lo hace porque le gusta el estatus que le confiere su posición laboral, así, antepone siempre su trabajo a la propia pareja.

Tenemos, también, a esa persona con falta de lealtad que no está cuando precisamos apoyo, que no está en ese día a día en el que las parejas construyen su relación a través de las rutinas, de las cosas sencillas…

6. Infidelidad basada en el desprecio
Hay personas que tienen como costumbre criticar o despreciar a la pareja cuando están con terceros. Ya sea en una reunión de amigos o en el trabajo, quien habla mal de su pareja siempre nos causa cierta inquietud y repulsa. No es adecuado, ni lógico, ni respetuoso.

Si amamos, respetamos. Si queremos a alguien lo defendemos y lo valoramos esté o no esté presente. No hacerlo de este modo, también, es una infidelidad al propio compromiso establecido.

7. Infidelidad basada en una aventura amorosa
Llegamos ya a la más clásica, a esa que separa más parejas, la que conlleva mayores desgastes emocionales, la que hace que se necesiten de terapeutas, de tiempo para pensar y de duelos que gestionar y superar.

Los engaños efectuados tras llevar una larga aventura amorosa con alguien o tras vivir un encuentro sexual determinado, suponen esos tipos de infidelidad que muchos temen sufrir alguna vez en su vida.

Muchos son deliberados y planificados. Otros, por su parte, son causales y no previstos. No obstante, sea como sea la persona siempre es consciente de que lo que está haciendo es traicionar, es engañar a su pareja. La respuesta sobre qué hacer o qué no hacer solo es nuestra. De nadie más.

La Prensa