Los motivos cuando tu pareja no te incluye en su vida social

El pocketing como tal, existe desde antaño y consiste en la tendencia de la persona con la que mantenemos un vínculo de pareja, a mantenernos al margen de su círculo social e íntimo”.

SAN PEDRO SULA.

Imagina por un momento la siguiente situación: llevas meses con tu pareja, salís a dar una vuelta o a cenar y en el camino se encuentran con un conocido suyo al que no te presenta y no sabes siquiera quién es. Mantienen una conversación en la que tú no interactúas en ningún momento, como si no estuvieras ahí. ¿Cómo te sentirías? Esto podría definir el llamado pocketing, o en palabras de Silvia Sanz, psicóloga y sexóloga especializada, «es una falta de compromiso y ganas que se manifiesta en no mostrar la relación al mundo».

En la era digital han aparecido una serie de términos nuevos acabados en -ing (venidos de la lengua anglosajona) que vienen a definir múltiples acciones que han existido toda la vida en las relaciones de pareja, solo que ahora se les puede poner un nombre que los defina más fácilmente.

Como ya ocurrió con el famoso ghosting, que es ignorar a la otra persona hasta que esta se da por enterada de que todo se ha acabado o que no hay interés en mantener ningún tipo de vínculo llega el pocketing, que se emplea para definir cuándo uno de los miembros de la relación no está por la labor de presentar su relación ni a sus allegados, ni en redes sociales, entre otros ámbitos. «Te quedas en el bolsillo porque vuestro amor, que ya está consolidándose, no lo conoce ni sus amigos, ni familias ni aparecéis juntos en redes sociales. Estás guardado o embolsillado», dice la experta Silvia Sanz.

Señales de alerta de pocketing
Una relación es de dos, por lo que si tú haces por quedar con tus amigos y llevarte a tu pareja u organizar comidas familiares para integrarla y por su parte no ves ningún tipo de movimiento, es muy probable que estés siendo víctima del pocketing.

«Lo primero para saber si tu relación no está situada donde tú quieres, sería peguntar a tu pareja qué es lo que desea de esa relación que tenéis y en qué punto se encuentra», explica la psicóloga, y añade que «si, en cambio, te pone excusas cuando queda con sus amigos y no te invita, es una persona activa en redes sociales pero no publica fotos vuestras y no quedáis en lugares públicos para no encontrarse con personas conocidas que descubran lo vuestro, haz saltar las alarmas porque son una serie de conductas puntuales que definen el pocketing». Aconseja, no obstante, hablar con la otra parte para entender el comportamiento y de esta forma no sacar conclusiones apresuradas.

Además, hay que tener una cosa clara y muy presente si crees que tu pareja te está haciendo pocketing: no es por ti, por lo que no tienes culpa de su comportamiento. Se trata de otros factores que seguramente no estén a tu alcance y que no sabe cómo explicártelo.

Motivos del pocketing:
Dice Silvia Sanz que los motivos pueden ser infinitos y que la primera razón del desconcierto viene porque la pareja no está preparada para contar qué sucede y no sabe cómo explicar su comportamiento por si no se comprende o no se acepta. En cuanto a esto, existen diferentes situaciones por las que podrías estar sufriendo el pocketing:

- No ha cerrado bien la relación con su ex y no quiere hacer daño a la otra persona.
- Puede tener una relación paralela.
- No tiene claro aún la relación contigo y simplemente necesite más tiempo antes de involucrarte en su vida social y familiar.
- Puede que su historia anterior fracasara y tema mostrar al mundo una nueva por el temor a que no funcione y afrontar de nuevo el qué dirán.
- Podría tratarse de una persona entrometida que no le guste airear su vida sentimental.
- Que no desee comprometerse más de lo que tenéis en la actualidad.
- Tema perder su individualidad y su identidad propia al tener pareja y darse esa etiqueta frente al mundo.


«Existen tantos motivos como personas y lo importante es poder comunicarse con el otro y saber si estáis alineados en el mismo sentido», aconseja la psicóloga Silvia Sanz, por lo que en primer lugar habría que establecer las preferencias en la relación, saber qué está dispuesto a dar cada una de las partes y cuando se tengan claras las expectativas, dar un paso hacia adelante. «Si ambos tenéis expectativas diferentes, tiempos distintos y no llegáis a una negociación, quizás es el momento de tomar una decisión, esperar un tiempo y ser flexibles o decidirte por una ruptura si no te aporta lo que tu deseas y no te muestra al mundo», aconseja la sexóloga.

La Prensa