Cómo superar una ruptura sentimental

Aquí te contamos algunos consejos para sobrellevar esa situación tan complicada.

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SAN PEDRO SULA.

Aquí te presentamos algunos consejos para hacer más llevadera esta difícil situación.

Olvídate del "hagas lo que hagas, siempre estaré aquí para ti". ¡Hay que quererse un poco más! Nada de escuchar canciones de amor que relatan lo inútiles que somos si ellos desaparecen o la cantidad de locuras que se pueden llegar a hacer por conseguir el cariño o el afecto de alguien.

Una cosa debes tener clara: llorar no va a solucionar tu situación. Así que procura no provocarte el llanto con cosas tristes, sal a la calle a que te de el aire y distraete como hacías antes de que esa persona entrara en tu vida. Tu mundo no se acaba aquí.

El inevitable proceso de duelo. Cuando una relación se rompe y sobre todo cuando una de las personas no se lo espera se pasa por una fase llamada de duelo que incluye las siguientes etapas: primero está el estado de shock, donde uno se pregunta el por qué, el cómo, el qué ha pasado... sin encontrar demasiadas respuestas.

La segunda fase es la negación: "No puedo creer que esto me esté pasando a mi, no lo merezco"; luego se pasa por un estado de autoreproche, donde la persona dejada se pregunta qué es lo que ha hecho mal, qué tiene de malo, en definitiva un: "La culpa es mía".

El resentimiento y la rabia llegan de mano de la siguiente etapa, donde se descarga toda la frustración en la persona que ha decidido prescindir de uno; una vez nos hemos hartado de echarle la culpa al otro... llega un periodo de gran tristeza de donde normalmente se cree que no se va a salir y se piensan cosas como que la vida ya no tiene sentido o que no se va a volver a amar tanto jamás; pero sin darnos cuenta un día llega el momento en el que lo aceptamos, más que nada porque no nos queda otra.

Una vez que hemos pasado por asumir la situación el resto de los pasos serán "coser y cantar": nos limitaremos a quedarnos con los recuerdos que nos hacen sentir bien, desechar los malos e intentar renacer de nuestras cenizas.

No intentes recuperar lo que ya se ha ido. Recuperar tu relación a cualquier precio no puede ser una buena idea. A lo único a lo que te puede llevar es a humillarte y a dejar tu imagen por los suelos. Además, un comportamiento de este estilo no solo no te ayuda a conseguir a la persona que quieres, sino que encima la alejas.

Puede ser que vuelva por un tiempo, pero lo más probable es que se vuelva a ir por donde ha venido y el sentimiento que nos quede sea aún peor que el que nos dejó la primera ruptura. Ante situaciones así solo hay dos caminos: seguir humillándonos o renacer sentimentalmente.

¿Cómo superarlo?
Lo mejor que puedes hacer es enfocar tus energías en algo que sea positivo para ti y que te haga sentir feliz nuevamente, como por ejemplo tus amigos.

Ahora tienes todo el tiempo del mundo para escucharles y estrechar lazos con ellos, porque recuerda que los buenos amigos nunca te abandonarán, así que en definitiva estás haciendo una inversión a largo plazo.

Queda con ellos, disfruta de su compañía y no intentes buscar futuras parejas... lo que tenga que venir, llegará solo y tú no estás en el mejor momento para entablar otra relación. Olvídate de la frase: "La mancha de mora, con mora se quita", a veces en el tiempo para uno mismo y en la reflexión están las claves para saber lo que uno quiere en su vida y lo que no.

La Prensa