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¿Se llevarán bien mis hijos con mi nueva pareja?

Entre las recomendaciones es la de hablarle a los hijos antes de la persona para que se vayan familiarizando

Tras el divorcio, una de las situaciones más delicadas es el momento de presentar a los hijos y a la persona elegida como nueva pareja.

¿Se llevarán bien mis hijos con mi nueva pareja? La separación no solo es una etapa dura para los miembros de la pareja, también lo es para sus hijos. “Las necesidades que caracterizan a la infancia y a la adolescencia son la estabilidad, la seguridad y el amor, por lo que hay que prestarles especial atención en este proceso, que para ellos suele estar rodeado de incertidumbre y miedos”, subraya Amalia Ortega García, psicóloga, logopeda y pedagoga.

Ortega asegura que cuando se les comunica a los hijos la separación es importante dejarles muy claro que su madre les quiere y seguirá siendo siempre su madre y que la relación afectiva con su padre será de la misma manera.

“El niño debe tener muy claro que la persona que su padre le acaba de presentar no es una nueva madre, es la pareja de su padre. Por ello, esta persona no deberá asumir la responsabilidad ni la autoridad en su educación. Los roles deben estar muy bien definidos”, advierte la psicóloga.

En caso de rechazo, Ortega afirma que hay que mantener el diálogo y una actitud abierta a que puedan compartir nuevas experiencias, sin forzar al menor. La especialista manifiesta que es necesario tener paciencia, ya que los cambios requieren un tiempo de adaptación.

Es posible que, al principio, el niño pueda ver a esa persona como alguien que le roba la atención de su padre o de su madre y que surjan los celos.

“En ocasiones sucede que el progenitor que inicia una nueva relación tiene menos tiempo y puede llegar a incumplir las visitas prometidas y los horarios de recogida del menor. Entonces es comprensible que el niño se sienta triste y desplazado y que llegue a interpretar que la nueva pareja es más importante que él, porque su padre o su madre ya no tienen tiempo para dedicárselo”, apunta.

“Se recomienda que en los primeros encuentros se realicen actividades divertidas y novedosas, con la finalidad de relacionar a todas las personas en un ambiente distendido y agradable. Cuando comiencen a experimentar que la atención es igual para todos y que todos tienen su espacio, las relaciones se darán de forma natural y basadas en el respeto y el cariño”, señala Ortega.

“Los estudios demuestran que los recuerdos más significativos de los niños giran en torno a las vivencias cotidianas y no a fiestas de cumpleaños, juguetes o vacaciones de alto coste económico. El mejor regalo siempre será estar, ayudar y jugar con ellos”, concluye la psicóloga.