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Si estás sola... no culpes al azar

Ana Aguilar, especialista en terapia Gestalt, indica que estar solo no es intrínsecamente malo si se tienen relaciones significativas

De acuerdo con la experta, las personas que están solas de manera inconsciente pueden haber aprendido de sus padres que no valía la pena que se les dedicara tiempo, y por tanto, tampoco que dediquen tiempo a los demás.
De acuerdo con la experta, las personas que están solas de manera inconsciente pueden haber aprendido de sus padres que no valía la pena que se les dedicara tiempo, y por tanto, tampoco que dediquen tiempo a los demás.

Si desea tener una pareja o amigos y no lo logra no culpe al destino. Más vale que analice su vida y actúe para cumplir su propósito, pues, por paradójico que parezca, puede que su soledad sea una elección inconsciente, advierte Rosa Corzo, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Mexicana.

"Hay dos tipos de soledad. La que eliges conscientemente, es decir, decides aislarte o estar sola para dedicar tu atención a ciertas actividades. El problema viene cuando la soledad es una elección inconsciente".

La especialista detalla que las personas pueden tener claro que desean estar acompañadas, pero por más que lo intentan no pueden.

"Tienes un grupo de amigos y, sin darte cuenta, cada vez que hay reunión, te haces del rogar y no vas o si lo haces empiezas a realizar comentarios hirientes y empiezan a no invitarte; inconscientemente provocaste el rechazo", agrega.

De acuerdo con la experta, las personas que están solas de manera inconsciente pueden haber aprendido de sus padres que no valía la pena que se les dedicara tiempo, y por tanto, tampoco que dediquen tiempo a los demás.

"Las mamás enseñan a los hijos cómo estar con otros; pero algunas no pueden estar ni con ellas mismas. Son las típicas que están con el hijo un rato, luego luego lo dejan y se van al súper o con sus amigas. Regresan a ver al hijo, pero con prisa y se vuelven a ir.

"Estas mamás no le enseñaron al hijo que valía la pena estar con él y entonces éste tiene la convicción de que son personas a las que no vale la pena dedicarles tiempo, y creen lo mismo de los demás. Si tú no vales la pena, nadie vale la pena".

Otra razón por la que algunas personas alejan a los otros es porque no están contentas consigo mismas.

"Todo el tiempo se están recriminando. Si yo fuera más bonita; si fuera más inteligente; si fuera más simpática probablemente tendría más amigos y estaría platicando con los demás. Está a disgusto consigo misma y cuando uno tiene problemas con su propio ser, con lo que es, nadie va a estar contento contigo", agrega.

La especialista indica que es muy difícil vivir aislado y no es gratificante, pues no hay a quién darle cariño y de quién recibirlo, situación necesaria para sobrevivir.

El otro tipo de soledad, la que se elige conscientemente es benéfica, pues hay personas que la necesitan para concentrarse, para aprender, para leer, para escuchar música.

A veces hay soledades inesperadas, por ejemplo, tras la ruptura de un vínculo. En estos casos hay que aprovechar la soledad para analizar qué sucedió y de qué forma se contribuyó en la ruptura.

Ana Aguilar, especialista en terapia Gestalt, indica que estar solo no es intrínsecamente malo si se tienen relaciones significativas

"Puedes vivir solo y no percibir esa soledad como algo malo sino como un espacio propio donde desarrollar tus hobbies, tus ideas, lo que te gusta realizar. Pero ese mismo espacio para una persona que no tiene relaciones que la alimenten puede ser muy amenazante, desesperante, triste. La persona siente que no pertenece a nada y vivimos para pertenecer a algo", dice.

Indica que las relaciones importantes no necesariamente se construyen con familiares, sino también con amigos.

Advierte que esta soledad sin relaciones significativas puede ser causada por ansiedad y depresión.
"Son personas que no están a gusto con la vida que tienen, pero culpan a su entorno".

En compañía
Quienes viven la soledad como una amenaza pueden:
-Reavivar viejos lazos con familiares y amigos.
-Realizar actividades donde sea posible la socialización.
-Ser más empático. Deben mirar al otro, preocuparse por los demás.
Fuente: Ana Aguilar, especialista en terapia Gestalt.


"La felicidad es una actitud ante la vida. Una persona es más feliz cuando es agradecida, cuando ayuda a los demás, cuando tiene relaciones importantes. Las personas que no son así, viven de manera amenazante la soledad. No ven la soledad como una circunstancia de vida sino como un castigo".
Rosa Corzo, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Mexicana.