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El abuso emocional puede estar vinculado a la menopausia

Sudores nocturnos, relaciones sexuales dolorosas, sofocos son más comunes cuando las mujeres son menospreciadas, asaltadas, traumatizadas, según un estudio.

Un historial de violencia en pareja aumenta el riesgo de síntomas de la menopausia.
Un historial de violencia en pareja aumenta el riesgo de síntomas de la menopausia.

Universidad de California - San Francisco

El tabaquismo, la obesidad y un estilo de vida sedentario se han relacionado durante mucho tiempo con el aumento de los síntomas de la menopausia. Ahora, un estudio dirigido por UC San Francisco ha identificado otro factor que puede agregarse al tormento de la menopausia: una pareja o cónyuge emocionalmente abusivo.

Abuso, Agresión Sexual, Síntomas de TEPT 'Sorprendentemente Comunes'. Los participantes se inscribieron en Kaiser Permanente Northern California, un sistema de atención médica integrada que atiende a aproximadamente el 30 por ciento de la población de la región. Su edad promedio era de 61 años; la mayoría eran posmenopáusicas (77 por ciento), con estudios universitarios (81 por ciento) y con sobrepeso u obesidad (74 por ciento). Aproximadamente el 39 por ciento de los participantes eran blancos, mientras que el 20 por ciento eran hispanos, el 21 por ciento negros y el 19 por ciento asiáticos.

Un historial de violencia

as mujeres con un historial de violencia de pareja íntima o agresión sexual y síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT) tienen mayor riesgo de experimentar los síntomas propios de la menopausia, como el insomnio, el dolor en las relaciones sexuales o los sofocos.

No está claro cómo la exposición al trauma y los síntomas de trastorno de estrés postraumático pueden estar vinculados con el desarrollo y la exacerbación de estos síntomas comunes durante la transición de la menopausia. Por ello, científicos evaluaron a un grupo multiétnico de aproximadamente 2.000 mujeres entre 40 y 80 años en el sistema de atención médica de Kaiser Permanente, en el norte de California (Estados Unidos).

Se analizaron los datos desde finales de 2008 hasta principios de 2012, para evaluar la violencia de la pareja íntima física o emocional (IPV, por sus siglas en inglés) de por vida, agresión sexual y síntomas actuales de TEPT evaluados a través de cuestionarios (exposiciones); dificultad para dormir, síntomas vasomotores y síntomas vaginales medidos mediante cuestionarios.

Los investigadores encontraron que una de cada cinco mujeres había sido abusada emocionalmente por sus parejas actuales o anteriores, y que estas mujeres tenían 50 por ciento más probabilidades de sudores nocturnos y 60 por ciento más probabilidades de relaciones sexuales dolorosas.

La prevalencia de dolor y malestar menopáusicos también fue significativamente mayor entre las mujeres con síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) o las víctimas de agresión sexual o violencia doméstica, según los autores en su estudio, que publica 'JAMA Internal Medicine'.

Las mujeres con síntomas de trastorno de estrés postraumático tuvieron tres veces más probabilidades de tener dificultades para dormir y más del doble de probabilidades de reportar irritación vaginal y relaciones sexuales dolorosas. Las mujeres que fueron víctimas de agresión sexual o violencia por parte de sus parejas anteriores o actuales tenían probabilidades de 40 a 44 por ciento más altas de tener relaciones sexuales dolorosas.

"Tradicionalmente, los síntomas de la menopausia se han atribuido en gran medida a los cambios biológicos y hormonales, así como a los síntomas del estado de ánimo negativo, los comportamientos de riesgo para la salud, los factores de riesgo cardio-metabólicos y las condiciones de salud crónicas que se producen a un ritmo mayor durante y después de la menopausia", explica la autora del estudio, Carolyn Gibson, psicóloga de investigación clínica afiliada al Departamento de Psiquiatría de la Universidad de California.

"El estrés relacionado con el abuso emocional y otras exposiciones traumáticas pueden influir en los cambios hormonales y fisiológicos de la menopausia y el envejecimiento, lo que afecta la susceptibilidad biológica y la experiencia subjetiva de estos síntomas", añade.