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Llévate bien con sus amistades

Prevén conflictos e intromisiones innecesarias con una buena dosis de confianza y límites

Las amistades juegan un papel muy importante en la vida de cualquier individuo. Pero el tipo de apego que puede tener la pareja con algunos de ellos suele ser la principal causa de conflictos ven el hogar.

Estos casos varían, por ejemplo, cuando uno de los dos tiene más amigos y la pareja que tiene un círculo social más cerrado comienza a sentirse solo o abandonado, a tal grado de demandar mayor atención al sentirse desplazado por los amigos de su pareja. Cuando se trata del caso contrario, cualquier problema se puede resolver lo más pronto posible.

Un grupo de investigadores del área social y evolutiva de neurociencia de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, publicó un estudio donde reveló que los hombres necesitan reunirse con sus amigos dos veces por semana para poder encontrar la felicidad, tanto en su vida personal, como familiar y profesional.

Ellos necesitan sentir que tienen la libertad de practicar deportes o tomarse unas cervezas con sus amigos solo para desestresarse. Actividades recomendadas por los especialistas.

Para evitar pleitos, sé más flexible y menos celosa. Pero también establezcan límites de forma consensuada. Propónle organizar su agenda de salidas o reuniones. Hacer algunas de ellas en casa, inclusive.

Y cuando él salga, hazlo tú también. Una noche de “chicas” con tus amigas te vendrá de perlas si lo haces eventualmente. ¡Te lo garantizamos!

Acciones sugeridas
No conviertas tu hogar en un campo de batalla.

No critiques a sus amigos:
Es uno de los clásicos errores. No seas imprudente, criticar genera disputas absurdas y puede llevar al rompimiento de la relación.

Intégrate
Sal con ellos y así podrás saber quiénes son las personas con las que se relaciona y a través de ellos puedes conocer mejor a tu pareja.

Casos extremos
Debemos reconocer que los extremos no son buenos. Como por ejemplo, si sale de juerga todos los fines de semana o en cada fecha de pago, dejándote ni para pagar los gastos de la casa. Sí amerita una intervención.