04/07/2022
09:02 AM

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Periodistas

    Celebrar poco, conmemorar, que es recordar en común, lo suficiente para honrar a quienes hicieron camino y alertar, que es identificar obstáculos, propuestos como desafíos, muy abundantes en estos tiempos agitados. La llegada de la imprenta unos meses antes posibilitó el 25 de mayo de 1830 la edición del primer periódico impreso, voz oficial y puerta abierta en la ruta del periodismo nacional, hoy con enormes retos internos y por los cambios tecnológicos.

    En la base permanece firme el principio de la credibilidad como compromiso, con la verdad ligada a la imparcialidad, precisión, con clara diferenciación del partidismo sectario y el mensaje comercial.

    La ética debe ser el eje sustentador de la profesión periodística, tanto del comunicador como de la empresa. Ambos deben tener responsabilidad exclusiva, cuya evaluación la proporciona la credibilidad cotidiana de la población, cuya percepción es sumamente fina para mantenerse fiel a los medios.

    Por ello, más que celebrar la jornada anual periodística, mejor recordar los hechos históricos en reconocimiento a los personajes que los hicieron posible, fortalecer la unidad y mantener la alerta porque la marejada es alta.

    De distinta naturaleza, pero con objetivo similar, las empresas periodísticas enfrentan lo que con acierto ha sido calificado como una situación de “violencia económica” por las plataformas digitales, que “ponen bajo enorme presión la viabilidad financiera de los medios”.

    Así se expresaba el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Jorge Canahuati, quien apeló a la responsabilidad de los Gobiernos porque “el periodismo es un bien público del Estado democrático”.

    Los periodistas tienen cada día un gran reto. La noticia exclusiva de impacto, el periodismo de servicio, educar, entretener, emocionar, orientar y combatir con calidad y precisión las “fake news” o noticias falsas.

    Tienen que solidarizarse con la comunidad y liderar Temas Bandera que mejoren la calidad de vida de la gente.

    Un periodista trabaja las 24 horas del día, no hay tregua, la información no espera. Es una profesión demandante, estresante, cuya recompensa es entregar un producto de calidad, ético y que genere beneficio y valor a sus audiencias.

    LA PRENSA se une al periodismo valiente, responsable y honesto para seguir enfrentando los desafíos y aceptar, como gran oportunidad, los retos que están a la puerta y con el pueblo hondureño avanzar hacia el bienestar y el progreso con la firme confianza de que “se puede, se puede”. Felicidades, periodistas honrados.