Sigue azotando la tormenta y en el horizonte comenzamos a observar nubarrones, ante los que es necesario prevenir para no seguir lamentando pérdidas irreparables o graves daños a causa de la pandemia, la que recientemente empezaba a calificarse de una gripe más. Por el norte, California, y por el sur, Brasil, han hallado otro rostro del covid 19, variante, califica el ámbito científico, que por la escasez de los casos no debe ignorarse, pues todo se inicia con el primero.

Las reacciones, con posiciones fuertes de defensa, han comenzado a aplicarse en algunos países, aunque se acercan las fiestas de fin de año. Media Europa ha retrocedido y la otra mitad “tiembla”, pues están a la vuelta de la esquina las festividades de fin de año, tan significativas en el ambiente familiar y en la economía de los negocios. El alegrón proporcionado por la vacuna masiva desaparece con el retroceso en lo logrado.

La expresión más significativa del momento fue dicha por el ministro de Salud, Jens Spahn, a los ciudadanos alemanes: “Para fines de este invierno, todos en Alemania estarán vacunados, recuperados o muertos”. Todavía no había aparecido la nueva variante procedente de Sudáfrica, ómicron, con mayor capacidad de expansión y agravamiento de la enfermedad.

Prevenir es no solo lo más prudente, sino necesario, y para ello lo más urgente es acelerar la vacunación en la población, de manera que cada variante halle barrera en la fortaleza y multiplicación de anticuerpos. Son las aproximaciones más exactas de la ciencia, que se debe acompañar de las exigencias del sistema de salud y de la responsabilidad personal ante lo que hay y ante lo que muy probablemente llegará.

Da pena, como sucedió recientemente, escuchar las quejas del personal de Salud por la apatía de la población en acercarse a los lugares de inmunización, que debieran estar abarrotados, pues son tan evidentes las consecuencias de la enfermedad que no hay otro camino para protegerse que la vacunación. Aludiendo a la expresión popular, si ellos no van a la vacuna, la vacuna irá a ellos.

No es juego ni capricho, sino acción defensiva ante el enemigo de la salud que invade no solo la esfera individual, sino la colectividad. La Organización Mundial de la Salud advierte: “Recordemos que la variante delta es dominante, pero cuanto más circula el virus, más oportunidad tiene de cambiar. Hay que reforzar la vigilancia en todo el mundo”.

Tarea inmediata: completar el esquema de vacunación y “aplicar la dosis de refuerzo en menos tiempo y en el menor tiempo posible”.