Aunque no ha recibido buena crítica de muchos cinéfilos que la encuentran carente de argumento y humor, es una película que ha logrado mostrar ese lado oscuro de la sociedad actual, con intereses mezquinos que van por encima de lo realmente importante, políticos sin ética, medios de comunicación que acomodan las verdades para que luzcan mejor y la apabullante y a veces absurda intromisión de las redes sociales que le restan significado a lo trascendental para satisfacer exhibicionismos, excesos de vanidad o la simple y llana pérdida de tiempo valioso en tonterías, como los chismes de celebridades. Eso deja de reflexión “No mires arriba” (Don’t look up), una sátira recién estrenada que cuenta cómo dos científicos tratan de llamar la atención del mundo que está a punto de acabarse por un cometa que viene a estrellarse contra la Tierra.

Y mientras el asteroide cae a gran velocidad, la sociedad se muestra desinteresada y vacía, atendiendo a lo intrascendente, con exceso de memes, hashtags y conspiraciones imaginarias que entretienen, pero quitan espacio a la realidad. Una población bajo el liderazgo de políticos ineptos, que mienten para su provecho, y que es manipulada por grandes compañías y tecnócratas que buscan tener ganancias así sea a costa de la humanidad. Ese es el retrato del mundo en esta cinta que, como ficción y comedia, exagera, pero abre el debate por el desinterés que prevalece hacia los temas trascedentes como el cambio climático, y sobre cómo dejamos que nuestras vidas sean arrastradas por lo insustancial y frívolo.

La película, señalan quienes la consideran un fenómeno, vale la pena no solo porque reunió a grandes actores, sino por como usa la ficción de un cometa para comunicar y hacer conciencia del peligro que realmente tenemos enfrente, el deterioro del planeta; hace que nos avergoncemos por cómo ignoramos, año con año, las advertencias de los científicos, y por la obsesión con el entorno virtual. Su guion nos obliga a reflexionar y abre la conversación sobre lo importante y las consecuencias devastadoras si no le ponemos freno a las banalidades que mantienen secuestrada a una parte de la sociedad que vive en un mundo que puede ser superficial y hasta detestable.

“Si tuviera que describir el ‘No mires arriba’ en pocas palabras, sería una analogía de la cultura moderna y nuestra incapacidad para oír y escuchar la verdad científica... Si no votamos por líderes o apoyamos todo lo que tiene que ver con la mitigación del clima, vamos a tener un destino muy similar al de estos personajes...”, decía Leonardo DiCaprio, el protagonista de esta cinta que nos obliga a pensar.