27/01/2023
02:00 AM

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Impecable e implacable

    No es cuestión de horas, días o semanas, pero la exigencia social demanda premura en resultados tanto para recuperar la seguridad, el derecho humano a la vida como para generar confianza que tanta falta nos hace en las autoridades y recuperar su credibilidad pese a los pasos hacia adelante y los retrocesos, justificados en un pasado inmediato que si es nefata experiencia debiera servir para no seguir tropezando en la misma piedra.

    “Mi compromiso es devolver la seguridad al pueblo y vamos a erradicar la extorsión hasta en el último rincón de nuestra patria”, es la declaración de la presidenta que en los últimos meses se ha visto sumamente presionada no sólo por declaraciones de dirigentes, sino por acciones que han obstaculizado la normalidad en los desplazamientos. Un solo grito: “Ya no aguantamos”.

    El compromiso está hecho y el desafío está lanzado para lo cual se requieren acciones impecables e implacables. Nada de excepciones, sino con toda rectitud y sinceridad, sin nada bajo la manga, en el quehacer que se ayudará de la tecnología, instrumento sumamente útil y necesario, pero quienes la utilizan son agentes de seguridad, empleados del sector privado y de instituciones descentralizadas.

    Todos ellos deben lucir el adjetivo de impecables en sus responsabilidades para rescatar la seguridad o de lo contrario mano dura, implacable sin mirar grado, parentesco ni afiliación política. Apelar a derechos humano de delincuentes y criminales sin considerar el derecho de la mayoría ciudadana es aberración que tiene su centro en la corrupción en la justicia o en su muy tardía aplicación. No recordamos en la mayoría de los casos por muy distintas razones la sabiduría popular: “Quien la hace la paga”.

    Casi nada. Del dicho al hecho... Por ello el titular de Seguridad ha advertido sobre “la respuesta hacia la estrategia que aplicaremos”. No hay que ser inocentes porque como señala las leyes naturales a toda acción sigue una reacción que de inmediato puede ser solapada, de retirada mientras se desarrolla el plan estratégico, por lo que al empuje inmediato ya iniciado habrá de ser respaldado por un seguimiento a mediano plazo en que se mantenga la guardia y la misma sociedad exprese el sentimiento y la satisfacción del cambio real producido.La jefa de gobierno se refirió a aquellos otros flagelos que por décadas martirizan a los hondureños, corrupción, impunidad y narcotráfico.

    En el ojo del huracán sin implícitamente mencionarlo se halla el sistema de justicia y los enormes agujeros elaborados intencionalmente en las leyes, siguiendo el dicho, “hecha la ley, hecha la trampa”, mediante la cual ayer fueron unos y hoy son otros los que presentan cara de angelitos, santificados por el sistema.