12/08/2022
07:46 AM

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¡Fiesta!

    Divertido y apasionante son los calificativos dedicados a la gestión municipal por el alcalde Roberto Contreras, quien completa su experiencia al frente del gobierno local con la frustración que le produce la “burocracia y tramitología”, que amarran las manos para tomar decisiones. También estos días de feria resultan alegres y sumamente atractivos después del paréntesis de dos años ocasionado por la pandemia. San Pedro Sula está de fiesta y el despliegue de actividades y la participación de los ciudadanos muestran una vez más que la laboriosidad, la diversión y el recuerdo histórico son factores de convivencia armónica. La ruta trazada y renovada exige el compromiso de todas las fuerzas sociales, de manera que fortaleciendo y ampliando el calificativo de Capital Industrial logremos los sampedranos en pocos años el orgullo de una ciudad capital ambiental, modelo de gestión de la naturaleza, cuya riqueza sobrepasa los límites, pese al acoso en las últimas décadas para un desarrollo urbano no siempre ordenado y racional.

    El gobierno local ya ha dado los primeros pasos, pero es necesario dirigir iniciativas y recursos hacia aquellos focos de contaminación ambiental que tanto daño siguen haciendo a la ciudad y al valle hasta llegar a las costas del Caribe. “San Pedro Sula sigue siendo una aldea urbanizada porque no tratamos las aguas negras”, apunta el alcalde, quien concretó proyectos necesarios para el saneamiento de ríos y quebradas, cuyos cauces son cloacas a cielo abierto. “Hay avances y los terrenos están listos” para la primera planta de tratamiento. El auge industrial y la generación de empleos en la Zona Metropolitana enfocó la migración interna hacia el valle de Sula, con cinco ciudades que son el eje y motor de la economía nacional. Este fenómeno social, opacado por el masivo éxodo hacia la Unión Americana, ha ido creando a lo largo de los años problemas en el racional desarrollo urbano de la ciudad, sin recibir la atención necesaria por las autoridades.

    El Plan Maestro de Desarrollo Municipal miró obras con prioridad en ciertos sectores, relegando otros, y así la desigualdad de crecimiento fue acompañada de irregular, sin la atención a los planes de desarrollo urbano con servicios básicos, de los que hoy carecen numerosos grupos ubicados en bordos y en otros terrenos de los que se han apropiado. El desafío es descomunal, pero con entereza y visión habrá que enfrentarlo alejando intereses muy particulares de quienes buscan simuladamente el beneficio particular. Tras dos años a San Pedro Sula ha regresado la fiesta, pero en alto siempre la bandera del trabajo y ahora también con la enseña limpia de la defensa del ambiente, de manera que la Ciudad del Adelantado sea en pocos años modelo y capital del ambiente. ¡Felicidades, sampedranos!