10/05/2022
05:52 PM

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El reto del empleo

    La crisis económica, agudizada por la pandemia del coronavirus, es el mayor reto a superar por el Gobierno de la presidenta electa, Xiomara Castro, un desafío que empieza por atajar la urgente necesidad de crear el empleo perdido durante la agobiante cuarentena y los que desaparecieron en medio de los desastres que dejaron los huracanes de 2020. Esas tormentas afectaron directamente la vida de más de 400,000 hondureños, con decenas de familias que aún buscan casa y hacerse de un nuevo hogar.

    Las cifras de la situación del empleo son una dura evidencia que confirman la desesperación de los miles que se embarcan en la ruta hacia fuera de Honduras. Para 2019, la reducción de empleos se estimaba en 111,000 puestos laborales, una realidad que se agravó en 2020 —con el covid-19 en plena expansión— cuando se perdieron otros 325,000 trabajos. En los últimos dos años, señala el informe anual de mercado y salarios 2020-2021, el número de ocupados se redujo de 3.9 a 3.6 millones y entre 2018 y 2019, la población ocupada ya había bajado de cuatro a 3.9 millones.

    Esas cifras significan que antes de la pandemia y de los huracanes, la situación laboral hondureña reportaba problemas por la caída de la ocupación que debe enfrentarse con inversión privada y pública; pero esta ha estado estancada por la crisis sanitaria y por un año político que acumuló frustración y el repudio contra las actuales autoridades.

    Y aunque el sector privado prevé la reactivación económica, han advertido que será lenta si no hay incentivos reales del nuevo Gobierno, una administración que debe representar la unidad nacional para generar confianza en las instituciones, devolver certidumbre y garantizar estabilidad, alejándose de la idea de renovar una alianza con Venezuela que sigue inquietando a los empresarios. Solo así, con el apoyo de un equipo capaz y la asesoría de tecnócratas, podrá atraer más inversión extranjera que no llega pese a que las calificadoras de riesgo (Standard & Poor’s y Moody’s) dicen que el país anda bien, y que organismos financieros internacionales aseguran que Honduras cuenta con la confianza para acceder a recursos y fomentar la inversión nacional y extranjera.

    La Presidenta y su equipo deben tomar ese ofrecimiento de la empresa privada para trabajar juntos en la reconstrucción del país, con planes que empujen la reactivación económica y generen esas oportunidades de empleo que necesitan las familias y la población. Porque ese es uno de los mayores retos que tiene por delante: devolver esos empleos destruidos en los últimos años.