20/05/2024
01:51 AM

Educación

    Los resultados de las evaluaciones generalmente no son a gusto de todos y descargan contra ellas quienes implícitamente, pero muy claramente, sienten responsabilidad. La educación, como sistema de aprendizaje, es la formación de las personas para su integración en la sociedad como garantía para recorrer individualmente el camino de la vida e integrarse eficazmente en la sociedad con objetivos de convivencia armónica, justicia plena y libertad creativa.

    El informe “Cuánto se dejó de aprender” del Instituto de Investigación y Evaluación Educativas y Sociales de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán revela que los estudiantes siguen sin lograr los niveles mínimos de aprendizaje, aunque eufemísticamente, no aparece en el estudio la palabra clásica, tradicionalmente empleada en las calificaciones que no logran el nivel mínimo en la materia para pasar al siguiente nivel. Ahora aquel “reprobado” o “aplazado” se convierte en la delicada expresión “debe mejorar”.

    Dejando de lado la terminología, está claro que la educación es clave no solo para la prosperidad económica, sino para el bienestar social reflejado en el comportamiento, la conducta de los ciudadanos en las relaciones con los demás. El respeto a los mayores, los buenos días, la cesión del asiento o el lugar en la fila a personas necesitadas, la gratitud, la ayuda a quienes la necesitan y el hábito de hablar bien de los demás y resaltar sus virtudes y logros es educación convertida en cultura.

    El estudio de la Pedagógica refleja los resultados sobre asignaturas que pese al avance de la tecnología se resisten a perder campo y muestran la necesidad de preparar a los estudiantes para su desempeño en el futuro. Puede sorprender, pero las matemáticas necesitan superar el tradicional manual de cálculo tanto en aritmética como en geometría para integrar los beneficios de buen uso de las computadoras. No relegar, sino actualizar para integrarse al actual mundo de los cálculos.

    El español es otra de las materias que se halla en la “cuerda floja” por las “arrastradas” que sufre en el ambiente digital donde no solo se justifica el mal uso por aquello del “idioma inclusivo”, sino por el poder de imagen de personas en las redes. La lectura de libros, el acercamiento a autores y personajes de la literatura han cedido mucho espacio de manera que ya hasta el periodismo tradicional, impreso, suena como a instrumento del pasado.

    Los departamentos de Ocotepeque, Copán y Valle ocuparon los primeros puestos en la evaluación estandarizada, lo cual muestra que la dedicación de los maestros y el interés y esfuerzo de los alumnos acercan más a las metas. El avance en lectura y escritura en la asignatura de español quedó reflejado en el “satisfactorio” obtenido por la mitad de los departamentos. Mucho se dejó de aprender.