He perdido una perla…

Luego de la caída de la dictadura de Fulgencio Batista y del giro hacia la izquierda, y hacia una dictadura de partido, en la Cuba posrevolucionaria miles de cubanos salieron de la isla y se establecieron en distintos países de la región y del mundo.

Estados Unidos, España, México y Venezuela recibieron, tal vez, los flujos migratorios más importantes de esta diáspora. A este último país emigró Nazario López, el compositor de “He perdido una perla”, la canción que durante más de 60 años han cantado con nostalgia millones de cubanos, de primera, segunda y tercera generación, que, o nunca pudieron regresar a su patria, o solo la conocen por lo que les han referido sus padres o sus abuelos.

Los últimos acontecimientos que se han dado en la isla caribeña, en la que miles de ciudadanos han salido a las calles a protestar en contra de un régimen que no ha satisfecho plenamente sus aspiraciones de libertad ni sus necesidades materiales, con la consecuente represión por parte del Gobierno y sus seguidores, son el resultado de una clara situación de descontento que el Partido Comunista Cubano ha intentado encubrir; pero que, finalmente, se ha vuelto visible. Como siempre, como ha sucedido con todo intento de disidencia, el Gobierno ha culpado a Estados Unidos y a las “fuerzas contrarrevolucionarias” de haber orquestado todo, ya que el pueblo cubano vive feliz en su isla y son los “lacayos del imperio” los que intentan desprestigiar el proyecto socialista, desestabilizar el país y acabar con los logros de la Revolución.

La verdad es que el descontento se viene dando desde hace mucho tiempo, la falta de libertades en Cuba es conocida por todo el mundo y solo los obcecados o los cínicos pueden defender un régimen que no termina de reconocer su fracaso y que está dispuesto a promover una guerra civil, si hace falta, con tal de mantener los privilegios de una élite política totalmente desprestigiada y desgastada en el ejercicio del poder. En el panorama internacional, solo países que desconocen el sentido de la verdadera democracia y que están gobernados por dictaduras de partido o son candidatos a llegar a serlo han manifestado su apoyo al régimen comunista.

El mundo que aspira a continuar buscando la ruta hacia el desarrollo sin traicionar los auténticos principios democráticos, como la Unión Europea o Estados Unidos, entre muchos otros, han exigido al Gobierno cubano el cese a la represión y el respeto a la manifestación libre del sentir popular. Hay que estar pendientes de lo que pasa en Cuba, ya que casi 70 años de dictadura podrían estar llegando a su fin.